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Buenos días. Externábamos este lunes las preocupaciones que laten entre los dominicanos, acerca de algunos de los lastres que nos abruman y entre los que destacan los fracasos, con sus debidas consecuencias, en temas como la educación, asesinatos de mujeres, ejecuciones por parte de la policía en las calles, muertes y heridos por accidentes de tránsito, juegos de azar, puntos de drogas de los que no conocemos las cuentas, pero sí que son más en el barrio “que las escuelas, las canchas deportivas, las fábricas generadoras de empleos, que los politécnicos, los centros comunales y los clubes juveniles”. Y concluíamos preguntándonos si será que toda esa basura ¿es lo que conviene a quienes aquí y allá juegan al control y la manipulación social de los dominicanos? La pregunta adquiere mayor relevancia cuando descubrimos que en República Dominicana el consumo total diario de litros de cerveza alcanza los 1.2 millones, en contraste el con el consumo diario de leche que apenas alcanza 0.3 litros del alimento. ¡Y no es lo peor! En República Dominicana existen más de 100 mil bancas de apuestas, solo 30 mil legales, tras las que, según se dice, se esconde un jugoso negocio de lavado, que originan apuestas diarias de 350 millones, unos 1, 520 millones al mes. ¡Es como si estuviermos atrapados en una telaraña cuidadosamente tejida para hacernos esclavos de las ilusiones, las falsas esperanzas y los mortales «escapes», que solo sirven para tapar la desigualdad y pobreza provocadas! Con un penoso cuadro como el expuesto, ¿será posible que la gente adquiera conciencia y experimente visos de progreso social y económico?








