Mojiganguiando el sábado
Día del Trabajo

Por Alejandro Espinal
La alergia al polen de primavera es una afección estacional que afecta cada año a más de 50 millones de personas en Estados Unidos. Muchos de ellos necesitan tomar antihistamínicos para poder sobrellevar las molestias que provoca: lagrimeo, estornudos y secreciones nasales constantes.
El polen es un polvo fino y microscópico que producen las plantas durante su proceso de floración.
Para muchos, la primavera es la estación más hermosa del año por la explosión de colores y flores. Sin embargo, para quienes sufren alergias estacionales, esta época representa un verdadero castigo. Desearían que no llegara nunca, pues los síntomas alérgicos pueden durar hasta mediados de mayo, cuando los árboles ya han sido completamente polinizados, muestran su follaje y las flores alcanzan su máximo esplendor.
Día del Trabajo
El pasado 1ro de mayo se celebró el Día del Trabajo, en un contexto donde los trabajadores parecen cada vez más olvidados, mientras que muchos de sus líderes sindicales disfrutan de privilegios y bonanza económica.
+ Significado popular de algunas frases
Por si las moscas:
Es una expresión de prevención; se refiere a actuar por si acaso algo llega a suceder.
Cuando no había burros, las moscas vivían:
Una frase que subraya que nadie es indispensable; todo sigue funcionando con o sin nosotros.
A caballo dao no se le ve el diente:
Todo regalo debe aceptarse con gratitud, sin juzgar su valor, calidad o tamaño.
+ No entiendo
Por qué los plátanos maduros son más caros que los verdes, si una vez que maduran no tienen otra salida que el zafacón. Si no me cree, pregúntele al Varón, que en su merengue canta: «Plátano maduro no vuelve a verde.»
+Cuentecito
Un hombre muy fino y delicado, de camino hacia la capital dominicana, hizo una parada en uno de esos comedores típicos donde se sirven las delicias del campo. Al ver el menú en la vitrina, comenzó a ordenar con su tono elegante:
—»Yo quiero unos guineítos, con un quesito, un huevito y un platanito.»
Un señor que también esperaba ser atendido, armado al estilo del viejo oeste, se incomodó con la manera de pedir del caballero y le lanzó una amenaza:
—»¡Carajo! Está pidiendo como una mujercita. Si vuelve a decir algo que termine en -ito, le meto este revólver por la boca.»
Al terminar de hablar el “vaquero”, el dependiente se dirige al hombre amenazado:
—“¿Desea algo más?”
A lo que él, visiblemente nervioso, respondió:
—»No, muchas gracias. Se me quitó el apeteto.»








