
Buenos días. La prensa matutina recoge este jueves la exigencia de Amnistía Internacional al Gobierno Dominicano, en lo referente a la suspensión inmediata de las deportaciones de indocumentados haitianos y, de igual manera, a que sea derogado el protocolo que regula el acceso a servicios de salud de las parturientas haitianas en nuestros hospitales. La referida entelequia, una de las más activa y agresiva en la tarea de narigonear las decisiones del país en materia migratoria, insiste en dictarnos reglas e impedir a toda costa, a través de la difusión de manipulaciones, falsas denuncias y consabidas mentiras, que República Dominica ejerza su legítimo derecho de proceder contra todo extranjero que habite de manera irregular en su territorio. Como elemento que provoca indignación, hay que señalar que, antes de que se produjera la ligera acusación de que las autoridades dominicanas “violan el derecho a la salud de los migrantes” y “ponen en peligro sus vidas”, ciertos periodistas utilizaban sus programas televisivos ayer, elementos pagados con el dinero que la CIA maneja por vía de USAID, para “denunciar” que el Gobierno “comete apartheid” en contra de las parturientas haitianas. Es decir, descalifican la necesaria iniciativa de controlar el desbarajuste que se presenta en los hospitales y que, en gran medida, forma parte de un jugoso negocio mil veces denunciado, y lo presentan como «una práctica de segregación racial» y, a la vez, como una forma de opresión ejercida contra las indocumentadas que van a esos centros asistenciales a alumbrar a sus hijos. ¡Pero no hay que alarmarse por tan infeliz proceder en tanto es típico en los nuevos traidores de la Patria! Es gente que forma parte del grupito de calieses y serviles que coloca los beneficios que recibe, de diferentes índoles, por encima de la necesaria defensa de nuestra soberanía. ¡Por cierto, han sido puestos en evidencia como empleados de USAID-CIA!. Pero independientemente de las maquinaciones de unos y otro, los dominicanos no deben renunciar a controlar y regular la masiva y procupante invasion pacifica de ilegales haitianos.








