Inicio Opinión USAID: escándalos mediáticos… Amaneciendo

USAID: escándalos mediáticos… Amaneciendo

523
0
Spread the love

(Primera entrega)

Buenos días. Tras el cierre temporal de la USAID y las acusaciones demoledoras hechas por la administración Trump al grupo de “lunáticos” que la manejaba, el llamado “periodismo independiente” irremediablemente tocó fondo. Así ocurre por la magnitud del compromiso asumido por este en el impuso de una agenda que, más allá de fines humanitarios como se alegaba, perseguía propósitos políticos en procura de alinear el control social a beneficio de intereses tanto foráneos como locales. Pero no es en esta oportunidad cuando abordaremos a profundidad el tema y haremos hincapié en el capítulo dominicano, más que todo nos interesa ahora concatenar la manipulación de medios y periodistas impulsada desde USAID, con otras situaciones que hacen del periodismo y la comunicación en general, un instrumento servil e encasillado acorde con prerrogativas que distan mucho de los paradigmas democráticos. En el contexto de lo expuesto, destaca como realidad poco percibida por grandes las mayorías, la imposición de determinadas versiones acerca de una situación en particular para lo que en la actualidad no se hace necesaria la presión directa de “gobiernos democráticos” a los medios, sino que se obtiene a partir del “flujo informativo” permitido y canalizado por los zares del mercado mediático mundial, que dominan y controlan un muy reducido grupo de agencias mundiales de noticias. La verdad absoluta es que la casi totalidad de la audiencia mundial depende solo de tres poderosas e influyentes agencias de noticias: AP, AFP y Reuter. Eso hace innecesaria la censura directa por vías gubernamentales, en tanto solo basta que esos pulpos se limiten a informar o no acerca de lo que les conviene o está en dirección con sus propios intereses y el de los que ellos representan. De ahí que medios y periodistas carezcan de la supuesta y muy cacareada libertad de prensa que tanto se pregona en “nuestras democracias”. Esa es también otra forma de corrupción periodística.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí