
Segunda entrega de la serie especial por el Día del Río Yaque del Norte, este 25 de julio
Buenos días. Es difícil descifrar qué resulta más indignante. Si la contaminación bestial a que es sometido el río Yaque del Norte a su paso por Santiago de los Caballeros o el viejo historial de planes y promesas fracasadas. Pasar revista a la cantidad de anuncios millonarios, programas y acciones para «rescatar» al más importante río del país, supone un largo tiempo. No obstante, vale la pena hacer un recorrido rápido por esa triste historia de falsedades y fracasos. 1995: Nace el «Plan Yaque» con la misión de desarrollar la Cuenca del Río, reuniendo a decenas de organizaciones estatales y civiles. Aunque sigue operando, la iniciativa fracasó en su meta macro de saneamiento integrado debido a la falta de asignación presupuestaria estatal sistemática, convirtiéndose con los años en una ONG que coordina micro proyectos en la cuenca alta, pero sin autoridad real sobre las industrias o los municipios contaminantes de la cuenca media y baja. 2006: Se anuncia con bombos y platillos la creación de un cinturón verde urbano en su paso por Santiago. El plan fracasó rotundamente por la ausencia de continuidad política y de fiscalización, lo que permitió que las riberas continuaran siendo invadidas por asentamientos informales y que miles de samanes gigantescos fueran talados para agricultura intensiva de banano y otros rubros. 2014: La Cooperación Internacional presenta un macro estudio auspiciado por entidades nacionales e internacionales donde se establece que rescatar el Yaque requería una inversión estructural de US$1,800 millones. Las autoridades archivaron el estudio por considerarlo presupuestariamente inalcanzable. 2018: El presidente Danilo Medina creó por decreto la Comisión Presidencial para el Ordenamiento y Manejo de la Cuenca del Río Yaque del Norte. Se prometió un desembolso inicial de RD$664 millones para obras urgentes y la reforestación de 21,000 tareas. La iniciativa se diluyó en burocracia, reuniones hoteleras y diagnósticos repetitivos. El cambio de gestión gubernamental en 2020 sepultó la comisión sin que se entregaran cuentas claras de los fondos ejecutados, repitiendo el mismo patrón de ineficacia visto en el río Ozama. 2025/2026: Es relanzada la propuesta de los RD$30,000 millones para el rescate integral del río, mientras en Jarabacoa se juramentó una nueva junta directiva del Plan Yaque, un proyecto que arranca con la misma debilidad estructural de siempre: depende de voluntades políticas fragmentadas y carece de un marco legal unificado. Y lo más reciente, el anunciado plan de rescate de la Alcaldía de Santiago, hace hace justo un año, y del que la municipalidad conoce poca información y resultados. Volvemos…








