Vivir en pareja unidos por el matrimonio legal es la forma más apropiada, no obstante, la mayoría de las personas no cumplen con ese precepto. El enlace matrimonial garantiza un conjunto de beneficios que ayudan a que la pareja tenga mayor seguridad en todos los sentidos: garantiza derechos como herencia, pensión, seguridad social y protección médica. También regula la distribución de bienes y responsabilidad en caso de fallecimiento o separación. Además, el Estado facilita trámites legales, migratorios, bancarios y de seguros. Otros aspectos como la filiación legal de los hijos, seguridad de bienes compartidos. El matrimonio refuerza el compromiso formal ante la sociedad y la familia, dando una mayor estabilidad emocional.
A pesar de los múltiples beneficios que ofrece la unión matrimonial, el promedio de parejas que hacen uso de ese método es muy bajo. Veamos algunos casos: en la Unión Europea, el promedio es de 4.0 por mil, en Estados Unidos, el 6.2 por mil, en China el 4.3 por mil, en la India, el 6.8, en África, el 7.5 por mil, en América Latina, el 4.6 por mil, en nuestro país, República Dominicana, el 4.11 por mil.
Si las estadísticas de los matrimonios es muy baja, la disolución de los mismos es muy alta. Esto esto ocurre entre un 30 a un 50 por ciento a nivel mundial. Esto varía de un país a otro. En España se divorcian de un 55 a un 60 por ciento, en Sucia, entre un 50 a un 55, en Estados Unidos, de un 40 a un 45, en Brasil, de un 25 a un 30 por ciento, en la India, de un 1 a un 5 por ciento.
Las estadísticas mundiales de los desenlaces matrimoniales, establecen que de cada 3 matrimonios se disuelven 2, siendo la taza más alta en los países desarrollos y más bajas en los países pobres. En la República Dominicana, el 59 por ciento de los matrimonios, se disuelven. Es importante señalar que en nuestro país la mayoría de los jóvenes no tienen conocimientos de lo que implica la responsabilidad del matrimonio, no se prepara para enfrentar los retos de ese sagrado compromiso.
Es necesario que las instituciones que forman académicamente a la juventud, hagan mayores esfuerzos para que más parejas vayan al matrimonio con mayor capacidad y conciencia para mantenerse en una feliz unión matrimonial.








