Un estudio publicado recientemente por expertos en ingeniería de Corea del Sur ha develado que los residuos de café molido pueden transformarse en un material aislante ecológico de alto rendimiento.
El resultado es un material con una capacidad de aislamiento tan buena como la de los aislantes comunes hechos de petróleo. Su medida de aislante térmico es de solo 0,04 W por metro por Kelvin, lo que lo coloca entre los más eficientes del mercado y como una alternativa prometedora a los productos utilizados en la industria de construcción y embalaje.
Además, este compuesto es completamente biodegradable y se fabrica con recursos renovables, sin sustancias tóxicas. Por eso, al final de su uso se descompone de forma natural, a diferencia de los materiales tradicionales que tardan mucho en desaparecer.
Este avance permite usarlo en edificios para ahorrar energía, en el transporte y hasta en paneles solares, convirtiendo un desecho cotidiano en algo útil y fomentando una economía circular donde los deshechos son mínimos, destacan los investigadores.








