El embajador venezolano en Rusia, Jesús Salazar Velásquez, aseguró que existe un descontento global por el despliegue militar estadounidense en aguas del mar Caribe, cerca de Venezuela. El diplomático afirmó que estas acciones son percibidas como una «amenaza» y una «agresión» por gran parte de la comunidad internacional.
Salazar citó el respaldo de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que instó a respetar a América Latina y el Caribe como una «Zona de Paz», y los «reiterados comunicados de rechazo» de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) como pruebas de descontento.
En esta misma línea, el funcionario recordó que en el 80 período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, «muchísimos países» también manifestaron su rechazo. Salazar insistió en que «solo los países satélites a los deseos de Estados Unidos le perdonan la forma en que se conduce» y «han manifestado algunas opiniones discrepantes, condenatorias en algunas ocasiones y calificativas de manera irresponsable».
El embajador concluyó que «la amistad de los pueblos es más fuerte» y que el respeto entre naciones, promovido por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, prevalecerá.
La Casa Blanca confirmó el despliegue en el Caribe el pasado 19 de agosto, alegando una supuesta lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, la operación incluye tres buques y naves de guerra como destructores, un buque de asalto anfibio, un crucero lanzamisiles y un submarino nuclear.
Venezuela ha condenado la acción, considerándola un intento de despojar al país de sus recursos y solicitó el apoyo del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres.
Recientemente, durante el Foro Internacional del Gas de San Petersburgo, la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, acusó a Estados Unidos de buscar apropiarse de los recursos energéticos del Caribe.
Rodríguez afirmó que la ofensiva estadounidense tiene como objetivo el petróleo y el gas de Venezuela, Rusia e Irán. Subrayó que Venezuela y Rusia concentran conjuntamente el 24 por ciento de las reservas energéticas mundiales, una cifra que, de acuerdo a la vicepresidenta, es la razón principal del asedio de Washington.
La alta funcionaria añadió que Estados Unidos quiere «apoderarse de los hidrocarburos del planeta» para mantener su «dominio hegemónico» frente al ascenso de un nuevo orden mundial liderado por los países BRICS.
Ante la amenaza estadounidense, el Gobierno venezolano activó el «Plan Independencia 200», una operación estratégica que contempla la movilización de 284 frentes de batalla con el objetivo de «consolidar el sistema defensivo nacional«, involucrando a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), la Milicia Bolivariana y otros cuerpos de seguridad del Estado.
El pasado 11 de septiembre, el presidente de Venezuela encabezó desde Ciudad Caribia, estado La Guaira, el despliegue del plan. La activación de esta operación se basa en el concepto de una «Resistencia Activa y Defensiva Permanente».








