Los creadores de contenidos digital, conocidos como «influencers», tienen una gran aceptación entre los diferentes públicos, pero un gran porcentaje de estos carece de formación y especialidad en las áreas en que incursionan.
A ese defecto se agrega el hecho de que, en una muy elevada proporción, comparten contenidos carentes de referentes y fundamentos que les confieran riguridad cientifica.
El estudio de la UNESCO refiere que el problema provoca la necesidad de colocar en la mira las prácticas de esos generadores de contenidos, por la inflencia social que ejercen.
«La ausencia de una evaluación crítica rigurosa enfatiza la urgente necesidad de reforzar las competencias de los creadores para la alfabetización mediática e informativa, lo que incluye identificar y usar fuentes fiables», advierten los autores del informe que elaborado con la universidad estadounidense Bowling Green State y titulado ‘Behind the Screens’ (‘Tras las pantallas’).








