
Buenos días. A pesar de que pasaron ya 20 días del decomiso de casi 10 toneladas de cocaína, los detalles del ruidoso caso no se conocen en concreto. El país ignora quiénes movieron la droga, cuántas personas están detenidas y son investigadas, por qué fue incinerada la prueba de forma tan acelerada, ni a qué se debió que la DNCD informara una cifra mientras la Procuraduría General refiriera otra. En definitiva, a pesar del tamaño del caso en referencia y de que el ordenamiento jurídico del pais dispone el procedimiento a seguir, a estas alturas el caso luce frenado y de él no fluyen informaciones que la sociedad entiende vitales para descifrar qué pasó. El país tiene derecho a saber con certeza por qué no evolucionan las investigaciones, quién o qué cosa las frena, cuánta fue la droga incautada, de dónde provino y si tienen las autoridades autorización para abordar públicamente las complejidades del caso o si solo obedecen órdenes de terceros. Independientemente de los argumentos de las autoridades respecto a la supuesta complejidad del caso, el tiempo parece suficiente como para que los dominicanos conozcan en detalle, qué pasó con esas casi 10 toneladas de cocaína.








