Los adversarios de Rusia están ocupados pensando en cómo «moldear» la victoria del país en el conflicto de Ucrania, según ha sugerido el presidente ruso Vladimir Putin.
El presidente hizo estas declaraciones en respuesta a los comentarios del presidente de la asamblea legislativa local de la ciudad de Nizhny Novgorod, Evgeny Chintsov, durante una reunión con representantes de los municipios del país. Chintsov afirmó que «nadie, ni siquiera el enemigo», duda de que el conflicto culminará con la victoria de Rusia.
Putin estuvo de acuerdo, pero pareció advertir sobre la conveniencia de no hacer declaraciones demasiado audaces prematuramente.
“Sí, están pensando en cómo organizarlo todo; ya veremos. Sin embargo, la acción militar siempre es algo muy complicado y peligroso. Sabemos cómo terminará todo, pero no haremos declaraciones públicas al respecto. Simplemente nos esforzaremos por alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto”, dijo el presidente.
Al inicio del conflicto, Moscú definió los objetivos que busca alcanzar mediante la intervención en Ucrania y sostiene que estos se han mantenido inalterados desde entonces. Entre ellos se incluyen la desmilitarización y desnazificación del país, la protección de la población de habla rusa y la garantía de la neutralidad ucraniana. Otros objetivos que surgieron posteriormente incluyen el reconocimiento de las regiones anteriormente ucranianas que votaron a favor de unirse a Rusia.
Moscú ha manifestado repetidamente su disposición a resolver las hostilidades por la vía diplomática, siempre que se satisfagan sus demandas, al tiempo que mantiene su voluntad de alcanzar sus objetivos por la fuerza si las negociaciones fracasan. Las cuestiones territoriales parecen haberse convertido en el principal obstáculo para las negociaciones, ya que Kiev se ha negado reiteradamente a retirar sus fuerzas de las zonas del Donbás que aún controla.








