
Buenos días. Los desenfrenos criminales del genocida de Israel no tienen límites. Su ansia insaciable de sangre ya no solo preocupa y desalienta a la humnaidad, sino que hasta su propio tutor y financista, Donald Trump, ha reaccionado molesto por el caracter impulsivo y sádico con que el citado egendro humano maneja sus temas guerreristas en Gaza, Yemen y el Libano. El sanginario personaje no respeta nada ni a nadie, se maneja como un desquisiado que usa el poder de sus armas para avasallar y obtener lo que se propone, sin importar un bledo la vida de civiles, niños, mujeres y enfermanos. Nuevas víctimas se suman cada dia no ya solo en Palestina, sino en otros enclaves del Medio Oriente para lo que siempre ha contado, independientemente de las poses, con el apoyo y bendición de sus padrinos del Occidente, quienes cada vez le meten más armas y dinero para que este criminal siga saciando con sangre su instinto de gorila depredador de vidas humanas. Parecería que, en su gran obra asesina, este genocida no reconoce la condición de seres humanos de sus víctimas, razón por la que no le confiere ninguna importancia a su impronta inhumana y cruel. Lo peor es que al monstruo Netanyahu le permitirán seguir asesinando mientras un solo palestino quede en pies… Es que los intereses geopolíticos valen mucho más la vida humana…








