Las principales empresas tecnológicas estadounidenses han enfrentado un escrutinio cada vez mayor en lo que respecta a la seguridad de niños y adolescentes durante la última década, un debate que ahora se ha trasladado a los tribunales y las legislaturas estatales. Según la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales, una organización que monitorea las leyes estatales, al menos 20 estados promulgaron leyes sobre el uso de las redes sociales por parte de los niños en 2025.
Un jurado ordenó a Meta pagar 4,2 millones de dólares y a Google 1,8 millones en una demanda presentada por una joven de 20 años identificada como Kaley, quien afirmó haberse vuelto adicta a YouTube e Instagram siendo menor de edad debido a funciones —como el desplazamiento infinito— que fomentan el uso prolongado de estas plataformas. Del total de la indemnización, aproximadamente 3 millones de dólares corresponden a compensación para la demandante, mientras que el resto representa daños punitivos.
Ambos gigantes tecnológicos manifestaron su desacuerdo con el fallo y anunciaron que apelarán. TikTok y Snap también fueron demandadas en el caso, pero lograron llegar a un acuerdo antes del juicio.
El martes, un jurado en Nuevo México ordenó a Meta Platforms, propietaria de Facebook, Instagram, WhatsApp y Threads, pagar 375 millones de dólares por dañar deliberadamente la salud mental de menores y ocultar pruebas de explotación sexual infantil, alegando que sus algoritmos personalizados también podrían ayudar a pedófilos.
Se espera que un caso aparte sobre adicción a las redes sociales, presentado por varios estados y distritos escolares contra importantes empresas tecnológicas, llegue a juicio este verano en un tribunal federal de Oakland, California. Otro juicio estatal está programado para comenzar en julio en Los Ángeles e involucrará a Instagram, YouTube, TikTok y Snapchat.
A nivel mundial, Meta Platforms enfrenta una creciente presión regulatoria, tras haber sido catalogada como una «organización extremista» en Rusia en 2022 y ser objeto de múltiples acciones por parte de la Unión Europea, incluyendo una multa antimonopolio de 797 millones de euros (940 millones de dólares) y otros casos relacionados con derechos de autor, protección de datos y publicidad en toda Europa.
Ante la creciente preocupación por la seguridad infantil en línea, países como Australia, Dinamarca, Francia, España, Italia, Eslovenia, el Reino Unido, Indonesia y Malasia están restringiendo o considerando limitar el acceso de niños y adolescentes a las redes sociales.








