Por Hilario Ramirez
Se abrió el telón de la realidad tributaria en el despertar de un teatro que recrea los argumentos acerca de su defensa, pero que refleja que no siempre las excusas salen baratas.
Todos los dominicanos recordarán cuando el gobierno PRM arrivó a su juramentación tras la despedida del partido PLD como ex autoridades. Se hizo público que el presidente entrante representa la aparición de Paraísos Fiscales.
Pues ya en el año 2026 ese pensamiento de paraíso se convirtió en conjuro de oportunismo de esta segunda gestión que de brujerías llenó la tolerancia de un pueblo entretenido con el pretexto Estrecho de Hormuz/Strait of Hormuz para sustraer de los bolsillos de cada persona los recursos que harán ricos a quienes buscan liquidarse antes de que sean sacados del poder.
Los dominicanos fueron encerrados en un cepo sin estar locos, para colmo le conectaron un enema impositivo con reforma tributaria.
Las llamadas candidaturas independientes tienen una oportunidad hermosa a pesar de haberse sacado de la Ley de partidos dicha figura electoral, jugar ajedrez para incursionar en un partido pequeño como hizo Leonel con Fuerza del Pueblo perteneciente a un busca vida.
Así cualquiera de los candidatos independientes tocará el silbido que atrae a las abejas electores quienes formarán un éxodo masivo hacia el destino único de castigar a los verdugos.
La premura vial por donde usaron el pretexto de acelerar el carruaje de la Reforma Tributaria promulgada en el silencioso camino del jueves intermediado al viernes, a partir de cuándo ya en el ambiente social se siente el muro de las lamentaciones permanentes.
Al igual como en tiempos remotos de la Era pre cristiana el mundo de su generación sintió un giro de 180 grado ante la separación del Mar Rojo para sacar al esclavo pueblo egipcio, inversamente proporcional sucederán los días venideros en las emociones de los dominicanos cuando vean cerrar sus puertas esperanzadoras y por consiguiente una maldecida esclavitud.
Después de abordar el punto de los colmos, sucederá el mayor de ellos, tan pronto se aproximen las satánicas actividades procelitistas con las cuales saldrán a las calles los desarmados y prevaricadores de los fondos públicos a intentar convencer a los votantes lo positivo que hay detrás de elegir a los malvados.
El sarcasmo político se dejará percibir en la calidad de vida de cada ciudadano, desde que pueda apreciar que antes de ser robado sus fondos de contribuyentes, serán obligados a pagar anticipo tributario por bienes no recibidos.
Llegará el momento descriptivo en el pensamiento colectivo, para enterarse mediante los dos colores socioeconómico que se fornarán entre negro y blanco la realidad existente en el pugilato dado entre Dios y el diablo.








