Mojiganguiando el sábado

Por Alejandro Espinal
La tayota, conocida como chayote a nivel internacional, es un tipo de hortaliza que, a primera vista, parece carecer de sabor. Sin embargo, su valor para la salud es considerable, ya que ayuda a tratar o mejorar diversos malestares y enfermedades.
El dicho popular que compara su sabor casi insípido con la personalidad de algunas personas de poco humor y actividad, tuvo eco en las palabras del expresidente Hipólito Mejía, quien alguna vez afirmó que el actual mandatario dominicano, Luis Abinader, era una “tayota que no sabía a nada”. Sin duda, parece que Mejía se equivocó.
La tayota (Sechium edule), perteneciente a la familia de las cucurbitáceas, es rica en fibra y minerales, lo que la convierte en una aliada para la salud digestiva, cardiovascular y en la regulación de los niveles de azúcar en sangre.
Más beneficios de esta hortaliza:
Fibra: Contribuye a una digestión saludable.
Bajo en calorías: Ideal para quienes buscan bajar de peso.
Vitamina C: Refuerza el sistema inmunológico.
Potasio: Ayuda a regular la presión arterial.
Minerales: Contiene magnesio y calcio, esenciales para fortalecer los huesos y el sistema nervioso.
Después de conocer estos beneficios, anímese a darle sabor a esta popular hortaliza, que a menudo es menospreciada por su falta de gusto, pero aclamada por quienes valoran su eficacia en la promoción de la salud.
+ Curiosidades que aún quedan sin respuesta:
– Si Adán y Eva eran blancos, ¿cómo nació el primer negrito?
– ¿Quién fue el que «apió» a San José de las Matas para que no se cayera?
– ¿Por qué al caballo de Napoleón lo llamaban «Blanco» si en realidad era marrón?
+ Los huevos en Estados Unidos
Los precios de los huevos en Estados Unidos están tan altos y son tan escasos, que a nadie se le ocurre protestar lanzando huevos.
+ Cuentecito
Un tipo curioso, al que en su trabajo le pidieron que se sometiera a un análisis de orina para su chequeo físico anual, decidió engañar al laboratorio. Recogió orina de una perra que tenía en casa, así como de su hija, su esposa y la suya, y las mezcló sin imaginar que el laboratorio contaba con tecnología de última generación. Dos días después, al buscar los resultados, se encontró con el siguiente informe: «Su perra ha parido 4 cachorros, su hija está embarazada de gemelos, su esposa le está siendo infiel, y usted tiene Sífilis».








