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La influencia de la familia en el desarrollo de los niños

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Martha R. de Baez
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Autora: Martha R. de Baez

Siempre he escuchado decir que la familias son las células que forman un conglomerado social; y así es, un gran conjunto de familias, integran un sociedad determinada. La familia no es más que un grupo de personas emparentada que viven juntas. Es preciso que si la mayoría de las familias están integradas por personas de grandes valores, forman una sociedad justa llena de paz, amor, alegría y progreso. Pero si por el contrario la sociedad está integrada por seres humanos con una mala formación integral, en ella abundan el caos, el desorden, la delincuencia y por ende la pobreza es común. A continuación nos permitimos presentarles a nuestros lectores un excelente trabajo sobre la familia, publicado por la escritora Martha R. de Baez.

Hoy en día, con los cambios observados en el patrón de en el valor que tiene preservar el equilibrio y la integridad familiar, debido a que es en este sistema que se desarrolla la personalidad del ser humano.

A partir de los primeros contactos con la familia los niños establecen las bases para las actitudes hacia las personas y la vida en general. Esto se debe a que el sistema familiar constituye el ambiente primordial de los niños y que sus miembros son las personas más importantes durante los primeros años formativos.

También echan los conocimientos para los patrones de ajuste, aprendiendo a considerarse a sí mismos según lo estiman las personas que estructuran el hogar.

¿En qué contribuye la familia al desarrollo de los niños? Las contribuciones de la familia al desarrollo de los niños proceden del tipo de relaciones que sostienen todos los miembros entre sí, pero en general se pueden citar algunas de ellas:

– Sentimientos de seguridad, por el hecho de formar parte de un grupo estable.

– Personas en las que los niños pueden confiar, para que satisfagan sus necesidades físicas y psicológicas.

– Fuentes de afecto y aceptación, sea lo que sea que hagan.

– Orientación en el desarrollo de patrones conductuales, socialmente aprobados, a través de los métodos de disciplina, que a su vez fomentan el autocontrol.

– Orientación y ayuda para aprender capacidades motoras, verbales y sociales, necesarias para una buena adaptación.

– Fuentes de compañerismo hasta que tienen edad suficiente para encontrar compañeros fuera del hogar o cuando estos últimos no se encuentran disponibles.

– El desarrollo de la autoestima que evita la desintegración de la identidad (refugiándose en las drogas, alcoholismo, delincuencia y otros).

Efectos de las actitudes de los padres:

Las actitudes de los padres tienen efectos poderosos no sólo sobre las relaciones familiares, sino también sobre las actitudes y la conducta de los niños. La mayoría de las personas que obtienen éxito al crecer, proceden de hogares en los que las actitudes de los padres hacia ellos eran favorables y donde existía una relación agradable entre ellos.

Esta relación produce niños felices y amistosos que son atractivos para otros, están relativamente libres de ansiedades y se muestran más constructivos independientes del grupo.

Por el contrario, los niños mal adaptados suelen ser producto de relaciones desfavorables entre los padres y los hijos. Los pequeños que se ven privados de atención y afecto de los padres tienen hambre de afecto: temen que los pasen por alto.

Los efectos de las actitudes de los padres no se limitan a las relaciones que tienen con sus hijos, afectan también a las relaciones fraternales, con los abuelos y otros parientes. Por ejemplo, cuando los padres muestran preferencia por un hijo, esto provoca resentimiento y hostilidad entre los hermanos.

Es importante cimentar una relación de pareja donde el afecto y la comunicación recíproca sean los primeros aportes heredados por los hijos.

En general, el clima en el hogar es mejor cuando la imagen que tienen los hijos de los padres, coincide con la que los progenitores están tratando de proyectar. Si los padres consideran que son «buenos», pero sus niños no los ven así, existirán probablemente malas relaciones entre ellos, y por consiguiente las tareas correspondientes, a cada etapa de desarrollo se verán obstaculizadas.

Así, la relación entre los padres y los hijos deberá ser la realización de la imagen deseada.

2 COMENTARIOS

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