
Buenos días. El tema carcelario se asocia de manera directa y vergonzante a la corrupción permisiva en República Dominicana. Y lo peor es que no se avistan señales serias para derrotarla, lo que confirma que el poder de amarre y persuasión de las estructuras mafiosas que controlan los centros penitenciarios, supera con creces el interés y voluntad política para actuar en consecuencias. Roberto Santana, director de la Oficina de Nacional de Apoyo a la Reforma Penitenciaria (Onaprep), confesaba ayer que, en el contexto de la reforma penitenciaria, la peor batalla se libra contra la corrupción. El otrora carismático dirigente estudiantil reveló en su denuncia que “uno de los temas más rentables de las prisiones es la droga” y que, a pesar de que se han hecho incautaciones de armas, drogas, aparatos telefónicos y celulares, antenas para comunicación telefónica, cámaras de vigilancia, mercancías y demás, no ha servido de nada porque a los pocos días todo vuelve a la posición anterior. Ya antes habia acusado al administrador de La Victoria de embolsillarse 7 millones de pesos semanales aportados por el narcotráfico y las mafias que controlan ese centro penitenciario. ¡Y las cosas no paran ahí!, lo que amargamente confirma que, a pesar de discursos y promesas, la corrupcón es ley y eso descarta que el pais finalmente alcance revertir su azaroso control de nuestras cárceles. Así de simple.








