
Buenos días. La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) finalmente dio inició este miércoles al traslado de los recluidos en La Victoria hacia al Centro de Corrección y Rehabilitación conocido como Las Parras. El director del organismo, Roberto Santana, reveló que un primer grupo de 300 reos fue traslado ayer, que otra partida igual lo será en breve y que así se procederá hasta abarcar a los 2 mil 400 privados de libertad previstos para una primera fase. El anuncio reconforta en tanto se amagó por años con el traslado, lo que marcará de manera definitiva el cierre de La Victoria, un espacio que a lo largo de los años se convirtió en vergüenza para la sociedad dominicana por ser un ancestro de corrupción y símbolo azaroso de la dictadura trujillista, que encarna un aborrecible legado de torturas y muertes. ¿Qué se espera de Las Parras? El país tiene cifrada su esperanza en que el nuevo recinto penitenciario, se erija en la negación absoluta del antro de podredumbre y corrupción que es hoy La Victoria, al igual que los demás centros carcelarios del país. Aspira a que el narcotráfico no tenga espacio, tampoco funcionarios carcelarios corruptos, que no se permita negocios de armas, drogas, celulares, bebidas alcohólicas, que la comunicación no tenga señal abierta y que su administrador no sea un reo de los capos que echan en sus bolsillos millones de pesos cada semana, como en La Victoria, para que sus negocios marchen sin problemas. Aspira a que se desmantele por completo y de forma irreversible la poderosa y corrupta peste que controla a sus anchas La Victoria, y que se desenmascare a los jefes que engordan sus bolsillos y se reparten el botín con ladrones y narcos. Solo a eso aspiran los dominicanos.








