David R. Lorenzo
Este viernes 16 de mayo, concluí en el centro Radonic dos nuevos proceso, el primero de radiocirugias y luego de radioterapia, siempre junto de mi esposa Rosita, quien me acompañó en este proceso diariamente durante dos meses, y también de uno de mis hijos David K., quien quiso estar conmigo en este momento.

También me quisieron acompañar compañeros y compañeras que padecen la misma situación que yo, a quienes también les agradezco en el alma por estar en este momento tan importante. También quiero agradecer a amigos, vecinos, hermanos de la iglesia y compañeros periodistas que siempre han estado pendientes de mi salud.
He pasado durante más de dos años por varias fases, y está es una más. Gracias a Dios no nos hemos cansado del camino, porque hemos ido al frente de batalla con buena armadura y empuñando la espada de la fe y la esperanza. Hemos luchado como buen soldado y siempre vencido, y aunque mi armadura he desgastado y un desierto he cruzado, no estamos cansado del camino, sino dispuesto a seguir, con más fé. Gracias a todos y que Dios les bendiga.








