
Buenos días. Molesta e indigna que se permita grabar videos vulgares en planteles escolares, que luego circulan en las redes sociales escandalizando a la sociedad. El más reciente de esos episodios vergonzosos ocurrió el pasado domingo 7 del mes en curso, cuando un par de «exponentes» de la basura que ahora llaman «género musical”, entró sin obstáculo alguno a un recinto escolar de Invivienda en Santo Domingo Este donde grabó su porquería. Naturalmente, no es la primera vez, dudamos que sea la última, que escuelas se ven involucradas en casos como el indicado puesto que hace un par de años, las redes fueron calentadas con un video donde aparecen muchachas en un aula haciendo movimientos eróticos en pantis. Pero igual los hemos visto de jóvenes en actos pre sexuales o bailando de forma descarada. En honor a la verdad, lo expuesto es solo un reflejo más de la falta de vigilancia y controles en los centros escolares, tambien de la degradación moral inducida que infecta a la sociedd, donde todo el mundo sabe que estudiantes introducen sustancias alucinógenas, armas blancas, jucas y demás. Y entre nos, dicen que la costumbre se hace ley y de ser así, entonces no hay que perder el tino porque, en definitiva, esas vulgaridades se han impuesto en el gusto y consentimiento de la gente a través de las redes sociales, las plataformas digitales y la televisión por cables. ¡Acaso no es lo que la sociedad “disfruta”, lo que los medios le meten por boca y nariz las 24 horas del día! Entonces, es poco lo bueno que se puede esperar…








