
Buenos días. Preocupa la advertencia que recientemente formulara el presidente del Instituto Duartiano, doctor Wilson Gómez Ramírez, respecto a la existencia de planes funestos que se estarían gestando en distintas esferas del poder dominicano, con la finalidad de revertir los efectos de la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, que estableciera la depuración del registro civil y la correcta aplicación de un plan de control migratorio conforme al ordenamiento jurídico criollo. Según lo revelado, el plan es impulsado por sectores nacionales e internacionales y tiene como propósito básico, traspasar tan delicada materia a la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, una instancia dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA), de quienes conocemos sus persisten campañas en contra de la soberanía nacional. Dada la magnitud de lo denunciado por el Instituto Duartiano, es necesario generar conciencia nacional de manera que cada dominicano esté consciente de lo que se fragua contra su terruño patrio y de la necesidad de enfrentar, en el terreno que sea necesario, tan funestos planes. Sin dudas se está ante una conspiración impulsada desde dentro y animada desde fuera, que no es nada nuevo y que conecta con la vieja agenda que procura imponer como solución a los interminables problemas del inviable Haití, la fatídica unificación de la isla. Ante la nueva intención de los enemigos internos y externos de nuestra soberanía e independencia, se hace ineludible unificar conciencia y fuerza de manera que se logre nueva vez derrotar a los traidores de nuevo cuño.








