Buenos días. Los relatos que la prensa occidental construyó acerca de la supuesta huida de María Corina Machado, rayan en la ridiculez. En su afán de condenar “al dictador de Venezuela”, la prensa occidental se inventó una narrativa que magnifica “la Odisea” de una “guerrera” de pacotilla, una golpista a la que, aun reclamando una y otra vez la intervención norteamericana a su propio país, tienen el tupé de entregarle el Premio Nobel de la Paz. Se trata, sin dudas, de un guion hecho en tierras norteamericanas. De toda una leyenda épica, heroica, cargada de morbo y fantasías para presentar la llegada a Europa «de la heroína», como toda una hazaña a emular. Pero es un simple mito para hacer creer que la Machado es lo que no es, en tanto encarna un liderazgo de baja ralea, una consagrada golpista, la misma que firmó el decreto de golpe de estado contra Hugo Chávez en el 2002, patrocinado por el tristemente célebre Carmona, la oligarquía empresarial y la Iglesia Católica. La misma que en su desesperación política ha pedido a Israel que invada Venezuela, además de protagonizar las llamadas guarimbas venezolanas, verdaderos actos de terror callejero a través de los cuales se cometieron sabotajes contra servicios vitales, saqueos a comercios, asesinatos y otros desmanes que contaron con el padrinazgo económico de manos extranjeras. Por eso la repulsa generalizada ante una burla que tiene como trasfondo el interés político y que miserablemente premia a una consagrada escoria, que sueña con ser impuesta con botas y sangre como jefa de Mira Flores para entregar el botín codiciado por el imperio…








