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Un lamentable 4 de Julio        

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Antonio Guzmán Fernández.
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El Mirador

Luis Céspedes Peña

 Por Luis Céspedes Peña

 El 4 de Julio es recordado por la casi mayoría de dominicanos que ama a su país, como la fecha de una de las peores tragedias de la década de los 80, pero que sigue resonando como si hubiese sido ayer, que fue la lamentable desaparición del Presidente Silvestre Antonio Guzmán Fernández, un ídolo de la historia que se suicidó por honor.

 ¡Un suicidio que los responsables de provocarlo quisieron convertirlo en un crimen de Estado, involucrando a algunos de los miembros de esa prestigiosa familia!

Su esposa fue la fallecida Renée Klang, distinguida dama de la sociedad de Santiago, su hija Sonia, ex embajadora, el esposo de ésta, también fallecido, José María Hernández, e Iván, que está muerto. Y ahora están algunos de los nietos, como lo es Iván Hernández Guzmán, actual director del Instituto del Tabaco.

El gobernante sacrificó parte de su fortuna, puso en riesgo su persona y su distinguida familia, porque desde el gobierno reformista un sector lo acusaba de comunista, antes de que él llegara a la Presidencia. Pero también sus detractores querían “asesinarle” su moral, acusándolo de corrupto. ¡Pero fallaron!

 Debo admitir que cada vez que comienzo a escribir sobre la vida y las buenas acciones del Presidente Guzmán Fernández, el autor de la inolvidable frase: “Borrón y cuenta nueva”, que fue utilizada para unir a los diferentes sectores, divididos a todos los niveles por el gobierno anterior de Joaquín Balaguer, que en algunos casos a éste le dio buenos resultados, pero que Guzmán Fernández no entendía ese lenguaje, tengo que suspender de escribir para limpiarme algunas lágrimas.

 Estamos dando a conocer algunas cosas sobre ese acontecimiento, pero que el país un día, quizás no muy lejano, se va a enterar de conversaciones que se produjeron con el ya fenecido ex Presidente de la República (antes de su toma de posesión, doctor Salvador Jorge Blanco), relacionadas con las acusaciones que se entendían eran de campaña electoral, pero que no fue así.

 Es importante aclarar que casi todos los perredeístas (la mayoría de la tendencia de Jorge Blanco, como los seguidores de Guzmán Fernández y Jacobo Majluta), temían que las acusaciones en contra del gobernante, provocaran el retorno al poder de Joaquín Balaguer, como sucedió.

Balaguer, el político que duró más años como Presidente de la República, trabajó con su mente dirigida a favorecer a los más necesitados, con sus políticas de incentivos a la producción de animales, la agricultura, los pequeños y medianos negocios. Pero también mantuvo una política de incentivos a favor de la gran producción industrial y agropecuaria, pero sin comprometerse a cederle al gran capital las empresas del Estado.

¡Fue un defensor radical del patrimonio del Estado, lo que siguió el Presidente Guzmán Fernández!

 Los bajos salarios, en el gobierno de Balaguer, no eran tan notorios porque los precios de los productos eran sumamente bajos, porque se producían al mínimo costo. Las rentas eran muy bajas. Pero también aplicó su política represiva en contra de opositores. ¡Eso provocó su salida del poder en 1978! Los otros diez años, porque los primeros fueron 12, fueron diferentes.

 A Guzmán Fernández le correspondió la tarea más difícil, que fue la de democratizar al país, unir a los dominicanos, porque cada grupo social se veía como enemigo, liberar a los presos políticos, traer a los exiliados deportados por el régimen de Balaguer, restablecer las libertades públicas y abolir las Leyes Anticomunistas.

A pesar de ser un terrateniente, Guzmán Fernández le dio seguimiento a la Reforma Agraria que aplicó Balaguer, con la entrega de tierras a los campesinos pobres, como ocurrió en Tamboril, donde su gobierno adquirió dos fincas de los hermanos Dájer y Toñita Moya, para ser distribuidas en parcelas o solares a personas necesitadas de esa zona.

En materia económica y social, Guzmán siguió muchas de las políticas de Balaguer, como fue la construcción de las Villas Cafetaleras, las brigadas de jornaleros de apoyo a los agricultores, respaldo al sector agropecuario en general, desde los más pequeños hasta los más grandes, el Programa de préstamos de vacas, cerdas o chivas para ser pagadas con otras cuando parieran, entrega de cientos de camiones de esquejes de yuca, hábana de batata o cepas de plátano, entre otras semillas que contribuían con el fomento de alimentos. ¡Fue el Presidente de la libertad!

 Fue un gobierno en el cual no se produjo escasez de alimentos, a pesar de ser afectado por varios poderosos ciclones, como fueron los casos de David y Federico.

 Las empresas del Estado continuaron sirviéndole a la nación. El Consejo Estatal del Azúcar (CEA), fue uno de los estandartes de la economía, junto a la producción de cacao, café y tabaco. Hoy, como consecuencia de la destrucción del CEA, el país, que fue un gran exportador de azúcar, es uno de los principales importadores del dulce de América Latina.

 El café lo producen algunas empresas privadas, en escalas menores, mientras que el cacao es casi exclusivo de algunas zonas, como Salcedo. La producción de tabaco se redujo en más de un 70 por ciento.

 El régimen de Guzmán Fernández respaldó la producción de esos cultivos, teniendo como secretario de Agricultura al agrónomo Hipólito Mejía, que años después también se convertiría en Presidente de la República. También mantuvo operando al Instituto Nacional de Estabilización de Precios (INESPRE). El país recuerda al Presidente Guzmán Fernández como un símbolo de la democracia y el desarrollo económico.

 Fue capaz de rechazar la oferta de ser Presidente de la República como resultado de la guerra de 1965, porque a cambio se le exigía enviar al exilio a los combatientes.

 Hizo todo lo que un hombre puede hacer cuando se siente comprometido con su patria. Logró la unidad del pueblo, sin distinción de colores partidarios y aplicó el perdón, pero lamentablemente no fue capaz de controlar la depresión que le causó el asedio provocado por falsas acusaciones. ¡Y eso originó la muerte adestiempo de un buen Presidente! También hay que recordar que en el gobierno de Guzmán Fernández vino al país, por primera vez, un Papa: El hoy Santo Juan Pablo Segundo.

Para un hombre honesto, como lo demostró durante toda su vida, con suficientes recursos económicos, era muy difícil resistir esa campaña, toda dirigida a ser sometido a la Justicia por un supuesto mal manejo del Estado, que nunca apareció.

Pero el Presidente Salvador Jorge Blanco, de cuyo sector salió la motivación de ese suicidio, también fue una víctima de ese mismo grupo (dentro de la Avanzada Electoral, un movimiento de extra-partidos), que cuando éste ya se había convertido en ex gobernante, ahora preso, enfermo del corazón y sin dinero, acusado de corrupción, fue abandonado por algunos que se favorecieron del Estado, de una u otra manera.

Luego de mi anterior columna periodística, en la cual hice énfasis en algunos de los problemas que causaron la salida del PRD del gobierno, un grupo de nuestros lectores solicitó que explicara, aunque sea brevemente, qué motivó que Joaquín Balaguer, el que se favoreció del Presidente Jorge Blanco, castigara a quien le facilitó su retorno al poder.

En el período 1982-86, Jorge Blanco y su grupo de poderosos, porque lo era, pensó que estaban a salvos si apoyaban a Balaguer. Olvidaron que Balaguer no perdonaba a quienes de cualquier forma lo agredían.

El líder reformista les cobró a Jorge Blanco y algunos de los integrantes del gobierno, que él se sospechó, tuvieron que ver con una de las mayores acciones políticas que casi lo llevó a la muerte.

El régimen del Partido Reformista les instrumentó un expediente que jamás Jorge Blanco y algunos de sus seguidores soñaban. Jorge Blanco fue acusado de corrupción, detenido, condenado a 20 años de prisión, enfermo del corazón y sin dinero. Otros también fueron sometidos a la Justicia por la misma imputación, pero el más lamentable fue el del ex Presidente.

¿Cómo se explica esa situación?

En 1986, Jorque Blanco negoció con el ex Presidente Joaquín Balaguer para impedir la llegada a la Presidencia de Jacobo Majluta, que le había ganado las elecciones de ese año al líder del Partido Reformista. ¡Negoció lo que ya era la victoria de Jacobo!

 Para materializar la salida del PRD del gobierno, que dirigía Jorge Blanco, éste dispuso la ocupación de la Junta Central Electoral (JCE), usando a veintenas de militares en todo el perímetro. Creada la crisis, el Presidente Jorge Blanco formó una Comisión de honorables o notables supuestamente para investigar el conteo de los votos, que “terminado” su trabajo, dio como ganador a Joaquín Balaguer.

Con ese despojo de la victoria del PRD con Majluta como candidato, Jorge Blanco y el grupo que planeó esa nefasta acción, porque se sentían libres de ser llevados a la Justicia por algunos actos de corrupción que se le atribuían a algunos funcionarios de ese régimen.

Balaguer, desde que se instaló en el poder, designó al abogado Marino Vinicio Castillo (Vincho), para procesar por corrupción a Jorge Blanco y otros funcionarios.

El Presidente Balaguer ignoró que Jorge Blanco le entregó la Presidencia que había ganado el PRD. Los jorgeblanquistas (la mayoría de la Avanzada Electoral), que controlaban hasta estamentos militares, temían que los dirigentes de las tendencias guzmanista y jacobista (que tenían el control del PRD), se vengaran judicialmente por el suicidio de Guzmán Fernández.

De eso nunca se habló. ¡Y menos con ese espíritu de unidad que había en el PRD!, cuyas tendencias dejaron a un lado los conflictos internos, temerosas de que los problemas produjeran la vuelta al poder de Joaquín Balaguer. ¡Pero ignoraban un acuerdo entre Jorge Blanco y Balaguer para sacar al PRD del gobierno!

¿Y qué produjo que Balaguer traicionara a Jorge Blanco?

En la campaña para las elecciones de 1986, Jorge Blanco le prohibió a Balaguer usar helicópteros, por lo que tuvo que moverse por el país en su carro, camionetas y jeeps. A Balaguer, con casi 80 años, esos viajes le provocaron un deterioro de la salud, especialmente problemas “estomagales”.  En varias partes del país, sentado o pronunciando discursos, Balaguer se hizo “pupú”.

En un viaje de cierre de campaña en 1986 por las provincias del Noroeste, Navarrete y Tamboril, Balaguer se hizo “pupú” en este último Municipio. Fue en el Lucilina-Bar, casi de noche. El hedor de la diarrea inundó todo el salón. Como consecuencia de ese problema de salud, el jefe de la seguridad del ex Presidente, mayor general Luis Pérez Bello, ordenó construir una letrina móvil, que transportaban en un camioncito por todo el país.

El candidato presidencial reformista pronunciaba un discurso en Tamboril. Balaguer terminó de hablar, antes del tiempo que él siempre tomaba, y fue llevado a la letrina móvil que estaba cerca de la mesa principal. Ahí fue bañado y le cambiaron las vestimentas. Pero Balaguer volvió y se incorporó al acto, como si nada hubiese ocurrido, para despedir a la militancia, que lo recibió con un largo aplauso.

 Ese fue el detonante para que Balaguer castigara a Jorge Blanco y a algunos de sus colaboradores. Durante diferentes actos políticos, que Balaguer hablaba menos, se observó tener síntomas de cansancios. ¡Pero luego le sumó diez años más a su lista presidencial! Quien escribe cubrió la mayoría de sus visitas en el Cibao. Era el encargado de Redacción de los periódicos El Nacional y Hoy.

¡Gracias por leernos!

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