Inicio Opinión Un Congreso Nacional innecesario… Al Amanecer

Un Congreso Nacional innecesario… Al Amanecer

3
0
Spread the love

Y 2

Buenos días. En nuestra entrega de ayer abordamos las consecuencias que tiene que pagar el dominicano para costear un Congreso Nacional, que no tiene independencia en tanto funge más bien como sello gomígrafo del Poder Ejecutivo. El planteamiento se fundamentaba en el hecho de que ese Congreso se destaca por aprobar a la carrera todo cuanto le envía el Palacio Nacional, como ocurrió con la sanción record del nuevo paquete fiscal. Se supone que el Poder Legislativo existe para representar a los ciudadanos, debatir las leyes con independencia y ejercer una fiscalización constante sobre las acciones del Gobierno. Esa y no otra es la esencia del sistema democrático y la razón de ser de la separación de poderes porque cuando se limita a refrendar las iniciativas del Poder Ejecutivo, sin promover debates profundos, sin introducir mejoras sustanciales o sin ejercer una supervisión rigurosa sobre la gestión pública, su utilidad institucional comienza a ser cuestionada. La imagen de un Legislativo convertido en una simple oficina de validación de decisiones previamente tomadas en el Palacio Nacional debilita la confianza ciudadana y erosiona la credibilidad del sistema político. En democracia es natural que existan acuerdos políticos y que las mayorías impulsen sus programas de gobierno, pero es preocupante la ausencia de una actitud crítica, de una fiscalización efectiva y de una defensa firme de la independencia institucional cuando las circunstancias así lo requieren. Un Congreso que nunca contradice al Ejecutivo deja de ser un contrapeso y se traduce en un actor meramente decorativo dentro del entramado institucional, que lamentablemente es lo que ocurre en República Dominicana. El país requiere de un Congreso que aporte utilidad a la nación, que no solo represente una insoportable carga para esta y donde la razón de ser sea no sea sus irritantes privilegios, ni el servilismo burdo ante el Ejecutivo. Lo que sí debe ser es un Congreso sensible ante un pueblo que padece la falta de viejas respuestas a necesidades primarias, no un instrumento para el derroche irresponsable que en este país se ha convertido en lamentable regla de juego…

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí