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Privilegios y complicidad… Amaneciendo

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Periodista Perfecto Martínez.

Buenos días. El irritante privilegio con que se maneja el tema de las exenciones de vehículos en República Dominicana, rompe todos los límites de racionalidad imaginable. Y lo peor es que el fenómeno crece con el paso del tiempo dejando al descubierto la complicidad del propio Estado y demás actores políticos y empresariales beneficiados. Aunque abundan en el país privilegios que por lo general solo favorecen a sectores pudientes, el relativo al tema vehículo rompe todos los esquemas por permisivo y humillante. Uno de los investigadores del Centro de Estudios Económicos y Sociales de la PUCMM, Luis Humberto Vargas, revela que entre 2020 y 2024 se registró un sacrificio fiscal en el orden de los RD$3,854.6 millones, solo para los casos que cubren el 100 por ciento, y pone al descubierto que entre 2013 y 2020 se registraron 24,821 unidades introducidas con algún tipo de exención, aparte de las 3,875 que ingresaron bajo la modalidad del 100%, lo que en conjunto elevan a RD$10,819 millones. Y como dato resaltante cabe destacar que, a partir de 2020, las importaciones bajo el irritante esquema crecieron un 23.5%, para un total de 30,664 unidades, que representaron una fuga de RD$19,236 millones, casi el doble del período anterior. Con sobrada razón, Vargas sostiene que “existe una distribución injusta desde el punto de vista impositivo. La mayoría de estas exenciones se otorgan a sectores privilegiados, mientras productos de consumo básico como la leche tienen un gravamen de 18%”. A propósito, esos sectores privilegiados no son otros que legisladores, empresarios, funcionarios, inversores y otros, mientras la sociedad, el pueblo, se arrastra sobrecargado de impuestos, falencias en los servicios básicos, alto precio de la comida, en fin, la colectividad tiene que llevar sumisa sobre sus espaldas, el precio de una aborrecible desgracia que se permite el modelo de democracia que nos gastamos. Válgame Dios!