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Pídele a la vida un cómplice… Crescendo Juntos

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A pesar de que muchos jóvenes empiezan a vivir la vida junto a otras personas que no tienen ningún tipo de conciencia, con el tiempo, con la experiencia, la realidad se convierte en otra. A partir de entonces la elección se hace con mucho más cuidado y se procura ser más exitoso. El escritor Carlos Walter de la Rosa publicó un excelente trabajo en el que orienta a realizar una  pareja más apropiada. Por considerarlo de interés para nuestros lectores, nos permitimos compartirlo.

Pídele a la vida un cómplice

Alguien que aparezca de la nada
y no se asuste de tus heridas.

Quien te vea destruida/o y
se arremangue para sacarte de un mal día con su presencia o las horas contadas.

Con quien puedas sentarte a contar parte de tu vida sin desnudarte el cuerpo, mientras que llevas vestida el alma con desilusiones.

Pídele a la vida un cómplice.
Que no tenga vergüenza de verte a cara lavada, con las manos agrietadas o liviana de lujos .

Que puedas salir cualquier día de su mano y también de su vista, que te busque con esa preocupación que solo sienten los que tienen miedo de perderte por que eres parte de sus planes y su felicidad.

Un cómplice cuando no haya ganas de hacer el amor pero sentirlo en una caricia, un detalle, una palabra.

Que sepa distinguir esos instantes de soledad que se necesitan cuando los recuerdos y las fechas no le tienen piedad al calendario .

Pídele a la vida un cómplice.
Con quien no puedas tener secretos tus sentimientos.

Que llegue la noche y te bese la frente, te saque los miedos, te meta en su presente.

Alguien capaz de entender como eres por que no ha sido fácil cada mañana cuando despertaste y te preguntaste una y otra vez, hasta donde puede llegar el dolor y las ausencias.

Un cómplice para reír y llorar.

Saber que puedes apoyarte cuando tus piernas tiemblan de dolor y necesitas un abrazo más que cien palabras.

Con quien te despidas al cerrar los ojos y te sientas completamente segura /o de que al abrirlos, estará a tu lado, sabiendo que contigo nada será fácil, pero te acepta, te quiere y te elige día tras día.

No lo busques.
No lo sueñes.
No lo imagines.
Ni lo idealices.

Pídele a la vida un cómplice.
El universo siempre conspira a tu favor.

Y mientras llega, sé feliz, busca en ti, disfrútate a ti, vive en ti.