Por la Redacción
De Ahí, Ahí… AHORA
La Policía Nacional confirmó nueva vez que es muy buena resolviendo los casos, aunque no se puede decir lo mismo en la prevención de los mismos. Tiene dos apresados que admitieron su participación en el asalto al Banco Popular, sabe que se llevaron 1.6 millones de pesos, mató a dos de los cuatro participantes y tiene en su poder las armas que estos usaron. Pero hay un pelo en el sancocho que a la institución le conviene aclarar por el cuestionamiento generalizado a las muertes de “delincuentes” en intercambios de disparos. Verónica de Jesús, la esposa del joven Johan Eduardo Belliard Aybar, niega con firmeza la versión policial de que este los enfrentó con una pistola produciéndose un intercambio de disparos en el que murió. Ella afirma que el joven estaba durmiendo cuando llegó la patrulla, que lo sacaron violentamente de la casa y le dispararon afuera, Que él no tenía armas de fuego y que ella, con su pequeñita en brazos, le imploró una y mil veces para que no lo mataron, recibiendo solo burla de los agentes actuantes. A la versión de ella se suman otras tantas de vecinos que niegan que el asesinado fuera un delincuente y, en cambio, lo alaban por ser trabajador dedicado a su esposa y pequeña hija. Eso conviene que se aclare ante la familia y la sociedad, y no es tan difícil porque solo bastaría con que la uniformada verifique con los dos encarcelados si el joven Johan Eduardo Belliard Aybar formó parte o no del grupo de asaltantes. ¿Se puede confiar en que lo hará?








