Mojiganguiando el sábado

Por Alejandro Espinal
Hace alrededor de dos décadas en nuestro país se vivió lo que muchos llamaron el boom de la moringa, esa planta milagrosa que se volvió moda de golpe, sobre todo después que el fenecido líder de la Revolución Cubana, Fidel Alejandro Castro Ruz, exhortara a su pueblo a consumirla entera: hojas, semillas, raíces y todo lo que se moviera… para la salud, el bienestar y —según él— hasta para vivir más años que Matusalén.
Aquí no nos quedamos atrás. Salieron vendedores de todas partes, ofreciendo “de todo como moringa”. La sembraron en patios, jardines, solares vacíos y hasta en materos de apartamentos. No faltaban los que se aparecían en casa ajena a “coger un chin de hoja pa’ un té”.
La moringa (Moringa oleifera), originaria de la India y también conocida como el árbol de la vida, es rica en nutrientes esenciales:
Vitaminas: A, B1, B2, B3, B6 y C.
Minerales: Calcio, potasio, hierro, magnesio, fósforo y zinc.
El aceite de sus semillas nutre y protege la piel y el cabello.
Además, tiene propiedades antiinflamatorias, regula el azúcar en sangre y ayuda a proteger el hígado de los efectos dañinos de algunos medicamentos.
Una planta humilde, pero poderosa. Aunque ya pasó su momento de gloria mediática, en muchos barrios todavía hay quien no pasa un día sin su tacita de moringa “pa’ limpiar la sangre”.
El final de Trujillo
Ayer se cumplieron 64 años del ajusticiamiento del tirano más temido que haya conocido país alguno en América Latina: Rafael Leónidas Trujillo Molina, quien gobernó con mano de hierro por más de tres décadas.
Su régimen dejó cicatrices profundas, miedo colectivo, y una historia marcada por la represión, el silencio forzado y la idolatría estatal.
Hoy, aunque todavía tenemos problemas por resolver —corrupción, desigualdad, inseguridad—, disfrutamos de una libertad más real, más viva y, por suerte, lejos de aquel dictador melómano que usaba el poder como un instrumento personal.
- Te recordamos…
Mañana empieza junio, y como dato curioso (o supersticioso, según el lector):
Cuando un mes inicia en domingo, siempre trae un viernes 13.
Uno nunca sabe… si crees en eso, toma nota.
- Poeta cibernético
Con la inteligencia artificial la conquisté,
y con la misma, ella me dejó.
- Cuentecito – Hombre coherente
Se encuentran dos amigos. Uno, sorprendido por el aspecto saludable del otro, le dice:
—Hermano, ¡pero qué bien te ves! ¿Qué estás haciendo que estás tan bien?
El otro le responde:
—Ah, es que yo no me meto en pleitos ni discuto con nadie.
El amigo le mira de reojo y le suelta:
—¿No será por otra cosa?
Y el primero le responde, con media sonrisa:
—Quizás tú tengas razón…








