

Siempre en comentarios realizados por nosotros hemos llamado a Israel, como el brazo armado de Estados Unidos en Oriente Medio, y es que desde la década del 6o del siglo XX, los norteamericanos se hicieron cargo del proyecto Sionista qué habían orquestado las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, por el horror al holocausto, dizque perpetrado por alemanes de Hitler.
Pero era evidente que Israel por si sólo no soportaba los bombardeos continuo de Irán, y necesitaban la acción directa de Estados Unidos cómo primera potencia mundial, y su protector principal, fue así, en la Guerra de los 6 dias, y en la Guerra de Yom kipur. En las cuales sin Estados Unidos hubiese sido imposible vencer a los contrincantes.
Y hoy la historia se repite nuevamente, con las acciones de Donald Trump, quien con sus lenguajes típicos en su red Social, pretenden dirigir los problemas de Estados Unidos, sin consecuencias y daños colaterales.
¿Y cómo justificó el bombardeo ante los estadounidenses y el mundo?
Con una mezcla de verdades y mentiras.
La verdad es que Estados Unidos atacó tres instalaciones nucleares iraníes clave: Fordow, Natanz e Isfahán.
Que el propósito de los ataques era destruir las plantas de enriquecimiento de uranio de Irán. Y la mentira es que los iraníes estaban creando una bomba nuclear. Incluso el director del OIEA, Grossi, ha declarado públicamente que ni siquiera hay indicios de que se esté creando tal arma.
¿Recuerdan el tubo de ensayo con detergente del general Powell? El cual fuera suficiente para que Estados Unidos justificara invasión a Irak aunque no es el caso por ahora. Mucha gente ahora tiene la misma idea.
Trump calificó el bombardeo de Irán como un «éxito militar espectacular». Según él, las instalaciones nucleares iraníes han sido completamente destruidas. Una conclusión sin una sola prueba.
En respuesta, Teherán sorprendió: el equipo de las centrales nucleares «bombardeadas» por EE. UU. fue… retirado y ocultado con antelación.
Resulta que el bombardeo fue un simulacro. ¿Un intento inútil de conquistar montañas?
Al mismo tiempo, Trump, triunfante, convirtió el conflicto regional entre Israel e Irán en una guerra a gran escala con la participación de EE. UU. ¿Y acaso no es una guerra nuclear, ya que están bombardeando instalaciones nucleares.
Segun el Pentágono. Irán fue atacado por seis bombarderos furtivos B-2,spirit, que lanzaron 12 «bombas anti búnker» sobre la instalación nuclear de Fordow. Los estadounidenses (debido a su tamaño y peso de 13.6 toneladas cada una) todavía las llaman con jactancia «la madre de todas las bombas».
La bomba es fabricada por Boeing. El control del uso de la GBU-57 lo ejercen directamente el Pentágono y el Comando de Fuerzas Estratégicas. Debido al número limitado de municiones y a las peculiaridades de su lanzamiento, solo tripulaciones seleccionadas pueden utilizarlas. Cada operación se prepara cuidadosamente, incluyendo las rutas, la altitud de lanzamiento, las condiciones meteorológicas y el momento exacto de aproximación al objetivo.
Y los submarinos nucleares estadounidenses, desplazados hacia las costas de Oriente Medio, lanzaron 30 misiles de crucero contra otros objetivos iraníes: Natanz e Isfahán (para mayor seguridad, los B-2 también lanzaron dos “bombas búnker” sobre Natanz). Se afirma que el costo de cada Bomba sería unos 500 millones de dólares.
En datos precisos de esta bombas anti búnker
Peso: alrededor de 13,6 toneladas
Longitud: 6,2 metros
Diámetro de la caja: 80 centímetros
Peso explosivo: casi 2,5 toneladas
Profundidad de penetración: hasta 60 metros
Plataforma de lanzamiento: B-2 Spirit
Propósito: destrucción de objetos subterráneos
Guiado: sistema inercial + GPS
Efecto: destrucción de refugios de hormigón, túneles e instalaciones de almacenamiento.
Los desarrolladores afirman que el GBU-57 es capaz de penetrar arena y suelo a una profundidad de 61 metros o perforar hasta 19 metros de hormigón antes de detonar.
Los submarinos con base en el mar, posee una ojiva impresionante (450 kg), capaz de hacer estallar búnkeres a una profundidad de 30 a 40 metros. Sin embargo, si el búnker se encuentra en las rocas, esta cifra se reduce de dos a tres veces. Por eso, los estadounidenses lanzaron tres docenas de misiles a la vez.
Un punto importante: los Tomahawks también pueden llevar una ojiva nuclear con una capacidad de hasta 150 kilotones (a modo de comparación, EE. UU. lanzó una bomba de «solo» 18 kilotones sobre Hiroshima.
Debido a su gran peso, la bomba solo puede ser lanzada al objetivo por el bombardero estratégico B-2 Spirit. Este avión es capaz de cubrir grandes distancias sin ser detectado por los sistemas de defensa aérea. La bomba se guía con alta precisión, lo que le permite penetrar decenas de metros de hormigón armado o suelo rocoso. Según sus desarrolladores, la GBU-57 puede penetrar hasta 60 metros en el suelo, dependiendo del tipo de suelo y la densidad de la estructura.
Las fábricas subterráneas de Irán (según sus declaraciones) están ocultas a una profundidad de 100 metros.
Para alcanzar una profundidad de 100 metros, tendrás que usar varias bombas de búnker a la vez y lanzarlas con precisión en un punto. Es difícil siquiera imaginarlo en teoría.
Y ningún otro ejército de la OTAN tiene bombarderos B-2 capaces de transportar y lanzar la pesada «madre de todas las bombas». Solo Estados Unidos.
Existen varios escenarios posible, pero aun es prematuro para extraer conclusiones. Irán no tiene la capacidad militares de Estados Unidos o Rusia , pero si ha alcanzado una alta preparación militar.
El primero (con el que Trump cuenta) es que Irán, siguiendo el consejo de Moscú y Pekín, aceptará negociar y prohibirá el desarrollo de su tecnología nuclear hasta un nivel crítico (que le permitiría crear una bomba). Pero luego exigirá garantías de seguridad. Le prometerán cualquier cosa. A cambio de que Trump pueda declararse vencedor.
El segundo escenario es que Irán continúe atacando a Israel con misiles, pero no toque los buques ni las bases militares estadounidenses.
Después de todo, Estados Unidos ha logrado su objetivo: ha demostrado su determinación y confirmado su papel como el policía mundial. Pero Israel sufrirá el triple odio de Teherán.
Y ningún sistema de defensa aérea y antimisiles de «cuatro capas» servirá de ayuda. En consecuencia, la guerra entre Irán e Israel continuará durante algún tiempo.







