Buenos días. Se ha hecho habitual la denuncia de los productores de arroz acerca de la incómoda situación por la que atraviesa el sector. Este miércoles, nueva vez, atribuyeron la realidad que les inquieta a dos factores primordiales: El incumplimiento de acuerdos honrados por el Gobierno y las importaciones que, por sus altos volúmenes, estarían amenazando la sostenibilidad de la producción nacional. Afirman que desde el 2024 a la fecha han acumulado pérdidas que superan los RD$4,000 millones, lo que podría llevar al colapso a miles de pequeños y medianos productores. En más de una oportunidad el presidente Luís Abinader ha reiterado que ofrecerá la ayuda necesaria a los miles de productores del cereal, que han visto empeorar su panorama tras la entrada al país libre de aranceles, desde este 2025, del importante grano. No hay que olvidar que por la firma del DR-CAFTA, EE.UU., Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, pueden colocar el arroz en nuestro mercado totalmente libre de impuestos. El indicado alimento tiene un impacto extraordinario en la dieta diaria de los dominicanos, además de que genera una apreciable cantidad de mano de obra y aportes importantes la economía nacional. Esas razones son más que suficientes para que el Gobierno no solo cumpla con las promesas que los productores alegan abandonó, sino para que preste atención y apoyo contínuos al sector. República Dominicana no puede darse el lujo de fallar respecto al aliento oportuno y necesario, que se traduzca en garantía para mantener establece la producción nacional de alimentos de tanto arraigo, como el arroz. Eso jamás…








