Buenos días. En nuestro al Amanecer de este martes nos referíamos al descredito que los partidos políticos acumulan en la sociedad dominicana y apuntábamos algunas de las razones del porqué apenas el 20.5 por ciento de la población valora de manera positiva su desempeño. Cuestionamos la supuesta representación del pueblo en el Congreso Nacional, por igual en las salas capitulares, e hicimos hincapié en los privilegios irritantes, el financiamiento millonario con dinero del contribuyente, los beneficios que amasan por vía de adefesios como el Cofrecito y el Barrilito, los altos sueldos y las llamativas exoneraciones, entre otros cargados a las costillas del contribuyente. En ese contexto cabe destacar uno de los mamotretos más costosos y aberrantes, el que se conoce con el nombre de Parlacen. Esa inútil afrenta política, compuesta por 20 diputados distribuidos entre los partidos políticos, le costó al pueblo dominicano 662 millones del 2020 al 2024 y para este 2025, se tragará nada más y nada menos que 193 millones de pesos. Se trata de una comiquería que solo se permite el inútil y desacreditado modelo de democracia que impera en este y otros paises del área, el mismo que se caracteriza por sus ruidosos derroches y las tardanzas en resolver demandas vitales de los más carenciados. Lo peor es que esos «dichosos representantes del pueblo dominicano» nunca rinden cuentas, nunca muestran resultados que justifiquen su costosa existencia, de manera que son una instancia parasitaria que solo sirve para que los partidos coloquen a parte de sus irritantes botellas. ¿Hay otra cosa que se pueda identificar y para la que sirva el Parlacen? Con razón los dominicanos tienen tan baja valoracion de los politicos y sus negocios, los partidos.








