Mojiganguiando el sábado

Por Alejandro Espinal F.
El Guanguá es una práctica heredada de la cultura africana, traída al Caribe por los esclavos de esa región. Se conserva y se practica en países como Cuba, República Dominicana y Puerto Rico.
Se trata de un conjunto de rituales asociados a la brujería, trabajos espirituales y creencias de raíz africana vinculadas al vudú.
Su objetivo es cargar y canalizar energía a través de diversos elementos: amuletos, botellas, muñecos, velas o prendas personales.
El Guanguá puede usarse tanto para fines negativos —como enviar daño o maleficios— como positivos, en rituales de protección, salud o sanación.
Dentro de sus variantes está el amarre de amor, que busca mantener a una persona ligada emocionalmente a otra. En este tipo de “trabajos” suelen emplearse: ropa interior, fotografías, fluidos corporales, velas rojas, muñecos y oraciones.
👉 Nota aclaratoria del autor: Por favor no me pidan de eso. Yo no soy brujo, no fumo tabaco, no bebo aguardiente ni me amarro un pañuelo rojo en la cabeza.
Expresiones parecidas en distintos países
México: Berrinche, cuando alguien se enoja y hace una rabieta.
República Dominicana: Coger las cuerdas, equivalente al berrinche.
Panamá: Pallo, persona ingenua o tonta.
R.D. y varios países: Pendejo, con un tono más fuerte, pero con cierta similitud.
Recordemos la famosa “Marcha de los Pendejos” en Venezuela, convocada en 1989 por el escritor Arturo Uslar Pietri, aunque en otro contexto.
Cuentecito
Un señor llega a su casa a las tres de la mañana, borracho como una uva vieja.
Como era de esperarse, la esposa lo recibe con una retahíla de reproches:
—“¡Por estar bebiendo ron nunca me has comprado un vestido, ni una media, ni una pijama, ni un pincho, ni mucho menos unos zapatos!”
El borracho la mira con paciencia y le responde:
—“¿Ya terminaste?”
—“¡Sí!” —contesta la esposa, furiosa.
Entonces él le dice:
—“Mi amor, excúsame… es que yo no sabía que tú tenías una tienda”.








