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De sábado sin alcohol

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Sin Alcohol
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Suavecito… El crimen irrumpió impulsivo, aborrecible e imprudente. Tiñó con su sangre de inocente la puerta de la indignación colectiva, dejando en el aire dolor, impotencia y lágrimas, que un mes y una semana después, se aposentan aferradas como yedra en el alma lacerada de los suyos y todos los demás.  Con apenas tres añitos a cuesta, Brianna Genao no se enteró si quiera de su existencia y destino, no tuvo tiempo para cuajar su vida y futuro, convirtiéndose en presa que dos desalmados tíos que la raptaron, violaron, asesinaron y enterraron su cuerpito, parecería que en sus propias cabezas de monstruos despiadados. Cargado de misterio y revestido de una incapacidad decepcionante e iracunda, el tiempo ha ido en curso y arrastra el peligro de que, así comienza a percibirse, el caso Brianna pronto se esfume como ceniza que agitado se lleva el viento ¿Qué hay detrás de tan horripilante episodio? ¿Cómo es que, habiendo sospechosos confesos y organismos de inteligencia e investigación en acción, todavía no haya respuesta al lacerante caso?  De sus convulsiones, desigualdades e inestabilidad eterna, Haití emerge de pronto como tiburón desafiante que, una madruga cualquiera, agitado sorprende con amenazas devoradoras. La magnitud del peligro que encierra, le convierte en la mejor locación para desarrollar el guion de la nueva película de Donald Trump en el Caribe: el asalto a Cuba… Haití es solo el camuflaje barato y tonto con el que el nuevo zar de la humanidad, intenta esconder su verdadero propósito, invadir Cuba y hacer realidad sus constantes amenazas de los últimos tiempos…  (CE).