
Buenos días. Antonio Marte volvió a la carga este miércoles con su reiterada e inútil denuncia de que hay una mafia que obtiene jugosos beneficios con el tema de las deportaciones de haitianos ilegales. El senador por la Provincia Santiago Rodríguez acusó a inspectores de Migración de realizar operativos después de las seis de la tarde, preferiblemente en fincas donde trabajan vecinos sin papeles, a quienes apresan y luego les quitan 30 mil pesos para dejarlos en libertad. Aunque su denuncia es preocupante y grave a laa vez, mucho más proviniendo de un senador de la república, no es nada nuevo y se trata más bien de un tema recurrente que no genera respuesta alguna en las instancias oficiales. No hay que olvidar que, en abril del año pasado, el legislador se destapó con la denuncia de que “hay empresarios que cuentan con hasta 200 motores y otros que rentan vehículos en dealers exclusivamente para transportar a haitianos desde diferentes puntos de la frontera”. En esa oportunidad, Antonio Marte reveló que “los motores se desplazan hasta con tres haitianos, cruzan por delante de los militares en los puestos de control, pero estos “no hacen ni dicen nada”. Pero nada pasó como es casi seguro que volverá a ocurrir muy a pesar de que, en esta ocasión, el legislador y próspero empresario del transporte señala directamente a miembros de una dependencia oficial, que por demás se supone tiene la responsabilidad de manejar el tema de las deportaciones de ilegales. Naturalmente, su denuncia no genera sorpresa por ser un rumor público que militares y funcionarios obtienen beneficios y son parte interesada del infeliz negocio. Pero ese proceder permisivo, mafioso e irresponsable, al menos facilita comprender el por qué el pais sigue inundado de ilegales haitianos, a pesar de los operativos y deportaciones de ayer y hoy. La denuncia, por tratarse de una vieja realidad, solo contribuye a despejar dudas respecto a que el fracaso de las políticas migratorias aplicadas por el país, radica en gran medida en el negocio del tráfico de ilegales haitianos.








