El acuerdo comenzará con la reapertura de los servicios consulares y dejará para una etapa posterior la normalización diplomática. Los gobiernos no informaron fechas ni explicaron por qué no se materializó plenamente el anuncio realizado en febrero.
SANTO DOMINGO.– Los gobiernos de República Dominicana y Venezuela acordaron iniciar un proceso gradual para normalizar sus relaciones consulares y diplomáticas, interrumpidas desde julio de 2024.
El comunicado conjunto, fechado este domingo 2 de agosto en Caracas, establece que la primera etapa estará dedicada a adoptar las medidas necesarias para restablecer los servicios consulares.
La normalización de las relaciones diplomáticas quedaría para una fase posterior, conforme a un cronograma que todavía deberá ser acordado por ambos gobiernos.
El acuerdo no equivale a relaciones restablecidas
La decisión representa un acercamiento político, pero no supone la reapertura inmediata de las embajadas ni el restablecimiento pleno de las relaciones.
El documento no informa cuándo comenzará la atención consular, cuáles trámites estarán disponibles, dónde funcionarán las oficinas ni cómo se gestionarán las citas.
Tampoco anuncia la designación o el intercambio de embajadores ni establece una fecha para concluir el proceso diplomático.
Los gobiernos se limitaron a señalar que la hoja de ruta será desarrollada de común acuerdo y estará sustentada en el diálogo, el respeto mutuo y los principios del derecho internacional.
Es el segundo anuncio consular del año
El nuevo acuerdo tiene un antecedente que obliga a la cautela.
El 1 de febrero, ambos gobiernos anunciaron que los consulados dominicano en Caracas y venezolano en Santo Domingo volverían a operar “en los próximos días”. También instruyeron a las autoridades aeronáuticas para restablecer la conexión comercial entre los dos países.
La parte aérea sí avanzó. La Junta de Aviación Civil dominicana autorizó las operaciones mediante la Resolución 24-26 y las rutas comerciales comenzaron a reactivarse en marzo.
Los servicios consulares, en cambio, continuaban cerrados más de un mes después del anuncio. Una verificación realizada el 5 de marzo encontró sin atención al público las sedes de Santo Domingo y Caracas.
Seis meses después, el comunicado de este domingo vuelve a colocar el restablecimiento consular como la primera etapa pendiente. El documento no explica qué impidió ejecutar el compromiso anterior.
Gobierno nombró dos cónsules durante el cierre
El presidente Luis Abinader designó en octubre de 2025 al mayor general retirado Jaime Marte Martínez como cónsul general en Caracas, aunque la oficina permanecía cerrada.
Posteriormente, mediante el Decreto 351-26, fechado el 1 de junio, nombró en esa posición al diplomático, periodista e historiador Héctor Pastor Vásquez Frías.
La designación de un funcionario consular constituye una preparación administrativa, pero no demuestra por sí sola que la oficina esté abierta ni prestando servicios.
Relaciones interrumpidas desde 2024
El distanciamiento se produjo después de las elecciones presidenciales venezolanas del 28 de julio de 2024.
República Dominicana, junto con otros gobiernos latinoamericanos, solicitó transparencia, divulgación de las actas y verificación independiente de los resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral venezolano.
El Gobierno de Venezuela respondió ordenando el retiro de su personal diplomático en siete países y exigiendo la salida de sus respectivas representaciones en Caracas.
La embajada y el consulado dominicanos cerraron sus puertas, mientras Venezuela suspendió los vuelos comerciales con República Dominicana.
La interrupción afectó especialmente a ciudadanos necesitados de renovar pasaportes, obtener visas, legalizar documentos, registrar actos civiles o recibir asistencia consular.
La ejecución será la prueba
El acercamiento puede facilitar la protección de los nacionales de ambos países y reconstruir canales institucionales necesarios. Sin embargo, todavía faltan fechas, procedimientos y responsables públicamente identificados.
También permanece pendiente determinar si la normalización diplomática incluirá el retorno de embajadores y cómo influirá en la posición dominicana sobre el proceso político venezolano.
Para los ciudadanos afectados, el comunicado constituye una señal, pero todavía no un servicio. La prueba no será otra declaración: será encontrar las puertas abiertas, funcionarios atendiendo y un calendario que pueda cumplirse.








