Mojiganguiando el sábado

Por Alejandro Espinal F.
Con frecuencia, muchas personas hablan del bizcocho y el pudín como si fueran lo mismo. Pero no es así. Naturalmente, vienen siendo una especie de primos hermanos. Sin embargo, cada cosa debe ir en su lugar. Veamos:
El bizcocho es aireado, ligero y suave. Su estructura depende mucho de batir los huevos para atrapar el aire, lo que le da esa textura delicada y esponjosa. La palabra bizcocho proviene de un término que significa “horneado dos veces”, aunque hoy en día normalmente solo se hornea una vez.
El pudín, en cambio, es denso, húmedo y pesado. Tiene su origen en el aprovechamiento de sobrantes de otros productos, como ocurre con el pudín de pan, por ejemplo. Se hornea y, en ocasiones, se cocina al baño de María.
En resumen, son dos piezas parecidas, pero distanciadas. El bizcocho rebota como una esponja al tocarlo. El pudín es meloso, más compacto y acepta todo tipo de mezclas de frutas.
La repostería tiene como componentes básicos la harina, los huevos, el azúcar, la mantequilla, la sal, los colorantes, la leche y las frutas, entre otros ingredientes.
La ralladura de limón y la vainilla son dos aliados inseparables. La ralladura de limón contiene aceites esenciales potentes, pero sin alterar los otros sabores. Más bien ayuda a resaltar el sabor de la vainilla.
* Por si no lo sabía:
Esos puntitos que se observan en las galletas de huevo y aceite se hacen con un tenedor para bajar la levadura después del reposo, antes de llevarlas al horno, evitando así que crezcan como un balón inflado.
* El baño de María:
Consiste en la cocción indirecta de alimentos, utilizando un recipiente colocado dentro de otro más grande con agua hirviendo. Este método mantiene una temperatura uniforme y evita que los alimentos se quemen, como puede ocurrir en el horno.
Cuentecito:
Una joven recién casada, al llegar a la casa después de la luna de miel, tuvo la oportunidad de cocinarle a su esposo. Pero como sabía poco de cocina, llamó a su mamá y le preguntó:
“Mami, con el jabón que se lava el arroz, ¿se puede lavar la carne también?”








