Por Leonardo Cabrera Díaz
Asumo que te quiero,
y no solo que te quiero,
sino que eres todo cuanto quiero,
con todas sus consecuencias.
Asumo lo que asumo
con la mayor franqueza,
con lealtad y deferencia,
sin importar el qué dirán.
Asumo el compromiso
de este fuego que me habita,
con la voluntad invicta
y el paso firme al caminar.
No hay sombra de duda,
ni marcha atrás en mi entrega;
asumo esta suerte plena
de amarte hasta el final.
Asumiendo lo que asumo,
es mi orgullo y mi deber;
asumo y no miento al decirte
que te quiero mucho, mujer.
Definitivamente, lo asumo.
Asumo que te quiero.
Con Dios siempre, a sus pies








