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En el desayuno que sugiriera el ministro de Turismo a Manuel Estrella y al Clúster, que se llevó a efecto en la residencia del empresario santiagués, no solo se echó por la borda y de forma cuestionable jurídicamente, el acuerdo firmado en 2022 entre el Ministerio de Turismo y el Clúster Santiago Destino Turístico, sino que la entidad que ha hecho el trabajo y que conoce lo que hay que hacer y cómo hacerlo, fue relegada casi totalmente de las decisiones y del manejo de los 290 millones prometidos por David Collado.
El anfitrión del encuentro presentó a Ramón Paulino como presidente del clúster y le pidió que hiciera una breve explicación acerca de los proyectos que fueron presentados y aprobados por el Ministerio de Turismo, no sin antes reconocerle, a él y al Clúster, el importante trabajo que vienen realizando en beneficio del turismo en Santiago.
En medio de los comentarios de los diversos sectores y personalidades que asistieron al encuentro, surgieron nuevas propuestas que fueron inesperadamente aprobadas por el ministro David Collado.
Uno de los empresarios representante de Compromiso Santiago, planteó que se dejara en manos de esa entidad lo que el clúster había logrado con el ministro, básicamente la aprobación de los proyectos y su participación en el manejo de los recursos para su ejecución, así como que se adopte el sistema que utiliza dicho conglomerado utilizando como depositaria a la Asociación para el Desarrollo de Santiago (APEDI), la cual ha sido utilizada en los trabajos que se ejecutan en el Centro Histórico de Santiago.
A pesar de que otro empresario se opuso a lo plantado, indicando que habían métodos más efectivos y eficientes, además de alegar que quienes manejan los trabajos del Centro Histórico no han hecho nada en varios años, finalmente el ministro de Turismo aceptó la propuesta y como consecuencia, se firma un nuevo acuerdo con Compromiso Santiago, que a propósito se plasmó en un papel en blanco, solo con la simulación de las firmas, ya que todo fue decidido a la carrera.
El nuevo acuerdo dispone que, en vez de que el Clúster maneje el tema, se constituya un Comité Directivo con los presidentes de las instituciones que conforman el espacio de Compromiso Santiago, con el nombramiento de un director ejecutivo, que se apruebe un reglamento operativo y se aperture una cuenta de banco con APEDI. De las tres decisiones, años después, solo fue abierta la cuenta bancaria, este año 2025 se instalo el Comité y hace menos de dos meses se acogió el citado reglamento, pero a estas alturas no ha sido designado el director ejecutivo.
Compromiso Santiago no es una entidad legalmente estructurada, sino mas bien un Espacio de Concertación iniciado en el año 2010 por siete entidades empresariales y de desarrollo de la provincia de Santiago y la región Norte “para fortalecer la capacidad de liderazgo del sector privado a favor de la adopción de políticas públicas y una agenda legislativa que tiendan a impulsar el desarrollo de la región a través de un gran pacto social”. Lo integran la Asociación de Industriales de la Región Norte (AIREN), Corporación Zona Franca Industrial de Santiago, Asociación para el Desarrollo, Inc. (APEDI), Cámara de Comercio y Producción de Santiago, Asociación de Industrias de Zonas Francas de Santiago, el Consejo para el Desarrollo Estratégico de Santiago (CDES) y la Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago (ACIS) que este año anuncio su salida del grupo por divergencias internas.
Sectores consultados critican que el ministro David Collado se dejara sorprender y abruptamente rompiera su compromiso de trabajo con el Clúster, entidad que no solo ha cumplido y hecho sus deberes de manera insistente, sino que ha acumulado suficiente experiencia en el manejo de los temas turísticos de la Ciudad Corazón, través de acuerdos desarrollados exitosamente con el Banco Interamericano de Desarrollo, el Consejo Nacional de Competitividad y con el mismo Ministerio de Turismo.
Consideran que el nuevo acuerdo «fue improvisado e improcedente» porque, sin razón alguna, se marginó a la entidad que ha acumulado suficientes méritos en la materia.
Algunos de los más importantes proyectos elaborados por el Clúster
La Marca Ciudad
En torno a esta necesidad han surgido controversias dado el hecho de que, de forma unilateral y al margen de los actores restantes, se diseñó un logo que no llenó las expectativas, ni encarna lo requerido para definir una Marca Ciudad.
Sectores relevantes excluidos, se opusieron en su momento a lo presentado, tras entender que, más que una etiqueta, definir una Marca Ciudad “se trata de toda una estrategia, de un trabajo conjunto con la población con la finalidad de definir la verdadera identidad de Santiago y eso tiene que hacerse con los actores directamente participando en armonía. No se trata de que aparezca un diseñador, un publicista, un creativo y señale lo que hay que hacer en la materia”.
Además, el Clúster había adelantado el análisis de referentes importantes acerca del tema, de otros países que vivieron experiencias parecidas como, por ejemplo, el caso de Buenos Aires donde han tenido muchos inconvenientes, donde desde el 2012 comenzaron a trabajar con la marca ciudad y todavía hoy siguen los escollos porque no se trata de una etiqueta, ni de un logo. Pero también, citó el caso positivo de Medellín, un excelente referente para abordar exitosamente lo que ocurre con Santiago y su Marca Ciudad.
Se trata de una ciudad donde la guerrilla era dominante, prácticamente propietaria, y se desarrolló una marca ciudad que transformó por completo la visión y realidad de esta. Lo hicieron empoderando, trabajando con la gente, involucrando directamente a la población, lo que no sucedió en Santiago de los Caballeros.
Las críticas opacaron lo presentado como Marca Ciudad por entenderse que no se trata solo de un logo, tampoco de ir a ferias, sino que tiene propósitos esenciales directos y vastos que deben cumplirse.
De ese interesante proceso participativo surgió un eslogan muy exitoso: “Aquí todo florece”, alrededor del cual hicieron un logo, toda una campaña, pero fue el resultado de siete años en acompañamiento de los diferentes actores de la sociedad, no lo hicieron en dos o tres días.
En el caso de la Ciudad Corazón hay disponible 22 millones cien mil pesos, eran 30 y se usaron 7.9 millones para crear un logo no consensuado y que, además, se alega tiene similitudes con otros que a futuro pudieran crear inconvenientes.
Las críticas opacaron lo presentado como Marca Ciudad por entenderse que no se trata solo de un logo, tampoco de ir a ferias, sino que tiene propósitos esenciales directos y vastos que deben cumplirse.
De ahí que también se cuestione que el dinero se ponga en manos de una empresa privada que se hizo para manejar dichos recursos y que, además, gasta parte del mismo para asistir o montar eventos que nada tienen que ver con una marca ciudad.
El Carnaval de Santiago
Otra de las iniciativas en carpeta tiene que ver con el Carnaval de Santiago. Estaa tradicional celebración es abatida por múltiples inconvenientes, se ha quedado rezagado, arrastra dificultades que no le permiten crecer, avanzar, además de que prácticamente fue secuestrado al punto de que los carnavaleros, aunque hacen el carnaval, no lo administran, no son los dueños, de manera que gente que no tiene nada que ver con la cultura, son los que se quedan con los beneficios del carnaval.
En el clúster se evaluaron otras experiencias tanto nacionales como internacionales que, con situaciones parecidas, lograron fortalecer sus carnavales. No solo se trata de un patrocinio, el Cluster ha sugiriendo crear una Organización de Gestión del Carnaval de Santiago.
La instalación de Observatorio en Santiago
Otro de los proyectos sugeridos es la necesaria creación de un Observatorio en Santiago, puesto que aquí no hay manera de saber cuántos turistas llegaron a la ciudad en una determinada fecha. No existe esa facilidad y lo más que se puede manejar, es la cantidad de pasajeros que llegan por el Aeropuerto Internacional del Cibao, cuántos se fueron, pero no cuántos se quedaron en la ciudad, de dónde llegaron, cuáles son sus rangos de edad, por qué motivo vinieron, que fue lo que más le gustó de Santiago, lo que menos les gustó, entre otras informaciones que resultan de gran importancia para el desarrollo de estrategias de organización y crecimiento.
Lo cierto es que tres años después, no se avista la primera señal de que la exclusión del Clúster haya resultado beneficiosa para el turismo local, pero tampoco que los nuevos escogidos, hayan hecho algo que puedan mostrar. Solo se repite la historia de los trabajos en el Centro Histórico, que definitivamente no arrancan.
De ahí que para no pocos, se está ante una repetición de la vieja experiencia: la concentración que prevalece en Santiago desde la caída de Trujillo…








