Mojiganguiando el sábado
Alejandro EspinalPor Alejandro Espinal
Mañana, domingo, la ciudad de Santiago se llenará del tricolor de nuestra bandera al conmemorar la Batalla de Santiago o Batalla del 30 de Marzo.
Fue la segunda y preponderante batalla para consolidar la Independencia Nacional el 30 de Marzo de 1844, poniendo fin al dominio haitiano que se había establecido desde 1822, cuando el presidente y general haitiano Jean Pierre Boyer invadió y ocupó la otra parte de la isla La Española. Este dominio se mantuvo por 22 años, hasta que fue proclamada la Independencia Dominicana el 27 de Febrero de 1844.
Las tropas dominicanas en Santiago, al mando del General José María Imbert, lucharon contra dos poderosas divisiones militares haitianas, dirigidas por el general Jean Louis Pierro, con más de 2,000 hombres en cada flanco. Aún con una capacidad numérica inferior, los dominicanos obligaron a los haitianos a huir hacia su territorio, dejando muertos y heridos a lo largo de todo el camino.
Vale la pena mencionar, como héroes de esta batalla, además del general José María Imbert, a su comandante, el general Fernando Valerio, Pedro Eugenio Pelletier y Achilles Michel.
A pesar de la sangre dominicana derramada en ese combate, así como en el anterior del 19 de marzo en Azua, y la posterior de Las Carreras por la zona de Ocoa en 1849,
A 181 años del aniversario de la Batalla del 30 de Marzo, mañana los dominicanos tendrán que marchar hacia el Hoyo de Friusa en Bávaro para demostrar a la numerosa comunidad de haitianos ilegales que allí vive que ellos no mandan en la República Dominicana.
+ En otra onda
No se sabe si están equivocadas las personas que dicen que no comen comida trasnochada. La pregunta es: ¿Y la comida duerme?
¿Estas afirmaciones serán verdad en la guaracha que interpreta Johnny Ventura?
a) ¿Qué te parece, Cholito? La guayabita madura le dijo a la verde que «el hombre, cuando es celoso, se acuesta pero no duerme».
b) ¿Qué te parece, Cholito? La guayabita madura le dijo a la madurita que «el hombre, cuando es celoso, no se enamora de mujer bonita».
Cuentecito
Un Señor acostumbrado a acostarse a las nueve de la noche llevaba dos horas dando vueltas de la sala a la habitación. La esposa se da cuenta de la situación y lo cuestiona: «Ven acá, ¿qué te pasa a ti que no te acuestas? ¿tienes algún problema?» El hombre se derrama en llantos y le confiesa a su consorte que quedó de pagarle diez mil pesos por la mañana a José, el prestamista. La esposa le responde: «¿Y ese es el problema? Ahora mismo lo voy a resolver». Llama al prestamista y le dice: «Oye, José, mi esposo quedó de pagarte diez mil pesos mañana por la mañana, pero él no los tiene». No lo dejó hablar, cerró el teléfono y le dijo a su media naranja: «Acuéstate a dormir que ahora es él el que no va a poder dormir».








