Mojiganguiando el sábado

Por Alejandro Espinal F.
Estos personajes ficticios provienen del árabe clásico y del latín. Fueron adoptados por el castellano durante la Edad Media, como resultado de la convivencia entre españoles y árabes en la península ibérica.
* Fulano es el más antiguo de todos. Literalmente significa cualquier persona cuyo nombre no se conoce o no se desea mencionar. En ocasiones se utiliza el diminutivo Fulanito.
* Mengano normalmente va ligado con Fulano. Se emplea para referirse a otra persona cualquiera, cuyo nombre también se desconoce o no interesa mencionar.
* Zutanejo también suele acompañar a Fulano y Mengano. En la República Dominicana es muy común la expresión «Fulano, Mengano y Zutanejo», utilizada para referirse a personas indeterminadas.
* Perencejo completa la conocida expresión popular y se utiliza para mencionar, de manera jocosa, a una cuarta persona cualquiera.
Ya tú sabes: si viene Fulano, dile que ando con Mengano buscando a Zutanejo, que está donde Perencejo.
Todo esto cambia en el lenguaje urbano de la República Dominicana. Por ejemplo, ya no será Fulano, sino vainita, jediondito, pendejito, baboso o babosito.
Recuerde: en las carreteras de nuestro país se debe caminar por el lado izquierdo de la vía, de frente a los vehículos, para observar el tránsito que se aproxima.
Cuentecito
Una mujer fue a un destacamento policial a averiguar por qué su marido estaba preso.
El coronel que la recibió le dijo:
—Doña, su marido está preso por imprudente.
Ella reaccionó y respondió:
—¿Pero por qué, coronel, si él no se mete con nadie?
El coronel contestó:
—¿Usted sabe lo que estaba haciendo su marido? Comprando policías a tres por un peso.
Ella respondió:
—Perdone, comandante. Es que cuando él está tomando le coge con comprar cualquier porquería que vea.








