El Mirador

Por Luis Céspedes Peña
A nivel de regionalismo, el Cibao sigue controlando el liderazgo religioso dentro de la poderosa Iglesia Católica, aporta el mayor índice al Producto Interno Producto (PIB), con el 35 por ciento, agregándole el 40 % de los empleos del país, y el ferviente movimiento, siempre en crecimiento, de la actividad política.
¡Pero el momento es para la Iglesia Católica! De los dos cardenales católicos que registra la nación, el Cibao tiene a Nicolás De Jesús López Rodríguez, quien también es arzobispo. Será cardenal hasta su muerte. El otro cardenal es el fallecido Octavio Antonio Beras Rojas, de la región Este.
En lo que respecta a los diez presidentes que hasta el día de hoy registra la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), el Cibao tiene ocho y la región Este dos.
El número 1 es ocupado por el fallecido cardenal Beras Rojas. Ocupó la presidencia de la CED en el período 1962-1979. Esa entidad fue fundada en 1962 y sustituyó a la Comisión Episcopal Nacional de la República Dominicana, creada en 1954. Fue elegido cardenal en 1976 por el papa Pablo Sexto.
Fue el primer purpurado dominicano. Nació en Santa Cruz de El Seibo, el 16 de noviembre de 1906. Murió en Santo Domingo el 30 de noviembre de 1990. Sus restos están sepultados en la Cripta del altar mayor de la Catedral de Santo Domingo
El número 2 es ocupado por la presidencia del arzobispo Juan Antonio Flores Santana. Fue arzobispo de Santiago de los Caballeros. Ocupó la presidencia de la CED desde 1979 al 81.
Flores Santana nació el 3 de julio de 1927 en la comunidad de Bocas de Licey, Municipio de Tamboril, Provincia Santiago de los Caballeros, varios kilómetros más arriba, en la parte más baja de la Cordillera Septentrional, donde también me trajeron al mundo mi padre Julio María Céspedes Rojas y mi madre Leocadia Peña Rodríguez, que Dios los tenga en un buen lugar de la espiritualidad. El obispo murió el 9 de Noviembre de 1914, a la edad de 87 años. El 14 de Febrero de 1994 se convirtió en el primer arzobispo de la Arquidiócesis de Santiago.
En el mismo lugar donde nació Flores Santana, como quien escribe, también nacieron los periodistas Perfecto Martínez Cruz e Hipólito Vega, ambos escritores. Monseñor Flores Santana también era escritor.
El número 3 es ocupado por el arzobispo coadjutor de Santo Domingo, Hugo Eduardo Polanco Brito, período 1981-1984. Nació en Salcedo (actualmente Provincia Hermanas Mirabal), el 13 de octubre de 1918. Falleció en Santo Domingo 13 de abril de 1996.
López Rodríguez ocupa el número 4 como presidente de la CED. Fue presidente en los períodos 1984 -2002, 2008-2014).
López Rodríguez nació en la comunidad Barranca, Provincia La Vega, el 31 de octubre de 1936. Fue uno de los más influentes cardenales de América Latina y otras partes del mundo. Continuamente fue utilizado por el Papa Juan Pablo Segundo, para encabezar comisiones internacionales en representación del Vaticano. Era un cardenal elector. Dirigió la Arquidiócesis Metropolitana de Santo Domingo.
El puesto 5, como presidente de la CED, es ocupado por el arzobispo, hoy Emérito, Ramón Benito De la Rosa y Carpio, en el período 2002-2008. De Rosa y Carpio nació el 19 de septiembre de 1939 en el paraje Los Ríos, ubicado en el Municipio Higüey, Provincia La Altagracia. Es escritor y comunicador.
Monseñor Gregorio Nicanor Peña Rodríguez presidió la CED en el período 2014 –2017. Ocupa el número 6. Peña Rodríguez, obispo Emérito, nació en Arroyo Arriba, Baitoa, Provincia Santiago de los Caballeros, el 12 de Marzo de 1942.
La número 7 lo ocupa como presidente de la CED, monseñor Diómedes Espinal De León, correspondiente al período 2017-2020. Espinal De León nació en Villa Trina, una comunidad situada en la Provincia Espaillat, el 25 de Agosto de 1949.
El período presidencial de la CED 2020-2023, fue desempeñado por el arzobispo, hoy Emérito, Freddy Antonio De Jesús Bretón Martínez. Le corresponde el número 8.
El arzobispo y escritor Bretón Martínez nació en Canca La Reina, correspondiente al Municipio de Moca, Provincia Espaillat, el 15 de octubre de 1947. También es comunicador.
El arzobispo actual de la Arquidiócesis de Santiago de los Caballeros, Héctor Rafael Rodríguez, ocupa el número 9 como presidente de la CED, correspondiente al período 2023-2026. Nació el 13 de Enero de 1961 en la comunidad Sánchez, perteneciente a Samaná.
La posición número 10 es ocupada actualmente por el obispo de San Francisco de Macorís, Ramón Alfredo De la Cruz Baldera, recientemente elegido. Nació en esa misma ciudad perteneciente a la Provincia Duarte, el 5 de julio de 1961.
Pero hay un detalle que la mayoría de dominicanos, especialmente los católicos, pasan por desapercibido.
Uno de los obispos más destacados del país desde la década de los 60 hasta los 90, fue Roque Antonio Adames Rodríguez, ¡pero no fue elegido presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED)! Es uno de los obispos que escribió más libros, pero hay que destacar que la Iglesia Católica tiene muchos escritores.
Adames Rodríguez nació el 8 de noviembre de 1928 en un campo llamado Gurabo, correspondiente al Municipio de Jánico, en la zona boscosa de la sierra, Provincia Santiago, República Dominicana. Desde Los Montones, de San José de las Matas, donde éste tenía una casa de descansos, me enseñaba la zona donde su padre y su madre vivían en millares de tareas como hacendados.
Este ilustre obispo, que viajó varias veces a Santiago, donde entrenaba en busca de ser pelotero, que era su afición, en su última visita varió su idea para tratar de convertirse en sacerdote. ¡Y lo logró! Es considerado como uno de los transformadores de la Iglesia Católica de nuestro país.
Creó los presidentes de Asamblea y puso en funcionamiento el Diaconado, que no existía en República Dominicana, como apoyos a la institución religiosa. Fue criticado, no sólo por autoridades de los tiempos difíciles de la política, sino también por otros religiosos que no compartían su forma progresista de enfrentar los males de la nación, por lo que lo bautizaron con la palabra “comunista”. Hubo una época que eso era una grave acusación. Comenzó y terminó como obispo en Santiago.
El obispo Adames Rodríguez, a quien el que escribe bautizó como el Ruiseñor de la montaña, porque fue un defensor permanente de los campesinos, los obreros, los intereses de la patria y la lucha en contra del aborto, no pudo presidir a la CED. ¡Simplemente, los demás obispos nunca lo propusieron!
También fundó el periódico católico Camino y renovó las diferentes Pastorales, motivando la creación de veintenas de capillas o parroquias. Con Camino también hubo controversias, porque varios obispos se oponían a que éste fuese el vocero nacional de la Iglesia Católica, quizás por estar en desacuerdos con el mensaje semanal, en el cual también se expresaban las inquietudes pastorales de la Diócesis de Santiago, especialmente la familiar.
Hay que recordar que el obispo Adames Rodríguez fue un gran crítico del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, nacido en la Iglesia Católica Argentina en 1967, que buscaba que se permitiera a quienes de ellos desearan casarse, eliminando el celibato, lucha a la cual los proponentes les agregaron una fuerte participación política y social como una idea de renovación latinoamericana.
El celibato para los sacerdotes (el Papa, cardenales, arzobispos, obispos y presbíteros), es mantenido por el Vaticano.
Monseñor Adames Rodríguez sostuvo que la Iglesia Católica no obliga a ningún hombre a ser sacerdote, porque se entiende que esa es una decisión propia de cada individuo.
“O se es sacerdote para servirle a Dios y la comunidad, o se es padre de familia, de donde también se puede hacer un bello trabajo, no sólo para la Iglesia, sino para el país, como diáconos, presidentes de la Asamblea y laicos comprometidos”, decía monseñor Roque Antonio Adames Rodríguez.
Fue elegido obispo de la Diócesis de Santiago de los Caballeros en 1966. Tomó posesión de su cargo el 29 de Junio de ese mismo año. Pastoreó la Diócesis durante 26 años, hasta su retiro en 1992. Sustituyó al obispo Hugo Eduardo Polanco Brito, que fue el primero de la Diócesis de Santiago, y también el primer rector de la Universidad Católica Madre y Maestra (UCMM).
Adames Rodríguez murió en Santiago el 31 de Octubre del 2009, a la edad de 80 años. Si Dios le sigue dando vida, el arzobispo coadjutor de Santo Domingo, Tomás Morel Diplán, se vislumbra como un futuro presidente de la CED ¡y cardenal! Por su juventud, también podría ser el arzobispo metropolitano de Santo Domingo, en virtud de que el actual, Francisco Ozoria Acosta, ya cumplió sus 75 años y que es cuando los sacerdotes deben renunciar.







