Un nuevo estudio sugiere que la combinación de dos nutrientes —los ácidos grasos omega-3 del pescado azul y la fibra fermentable de frutas, verduras y cereales— podría contribuir a reducir el riesgo de padecer el cáncer de colon al activar un mecanismo de muerte celular conocido como ferroptosis, informa un medio especializado.
La investigación, publicada en la revista The Journal of Nutrition, incluyó tres fases: experimentos en células, modelos preclínicos en ratones y un pequeño ensayo piloto en 30 adultos sanos de entre 50 y 75 años.
En la primera fase, los científicos expusieron células de colon de ratón a DHA, un tipo de omega-3, y a butirato, un ácido graso que producen las bacterias intestinales al fermentar la fibra. Esta combinación redujo drásticamente la viabilidad celular y aumentó la peroxidación lipídica, un marcador clave de la ferroptosis.
En la fase animal, los ratones alimentados con aceite de pescado y pectina (un tipo de fibra fermentable) mostraron una activación de genes relacionados con la ferroptosis en las células del revestimiento del colon.
Finalmente, en el ensayo con humanos, los participantes que recibieron suplementos de fibra soluble de maíz y omega-3 presentaron cambios en la expresión genética consistentes con la activación de las vías de ferroptosis en el intestino. El grupo de placebo, en cambio, mostró el patrón opuesto.
Los resultados evidenciaron que los dos nutrientes actúan de forma sinérgica, es decir, se potencian mutuamente. «Sus efectos son más que aditivos», afirmó Robert Chapkin, quien lideró la investigación. «De alguna manera, multiplicaban los resultados de una forma muy sugerente y suprimían el cáncer de colon en modelos preclínicos», agregó.
Asimismo, el científico enfatizó que esta sinergia no es casualidad. «La muerte de las células es parte de un proceso normal; es un mecanismo de defensa que tenemos para eliminar lo dañino», explicó. «En el cáncer, ese proceso a menudo se suprime y las células peligrosas sobreviven y prosperan», acotó.
No obstante, los autores reconocen que la mayor parte de la evidencia sobre la supresión del cáncer proviene de experimentos previos con roedores, no de este estudio en sí. Además, el ensayo piloto en humanos fue pequeño y se realizó en adultos sanos, no en pacientes con cáncer colorrectal o con alto riesgo de padecerlo. Por ello, los investigadores admiten que son necesarios estudios de seguimiento en esas poblaciones.
El medio especializado, por su parte, recomienda incorporar estos nutrientes en la dieta diaria: consumir pescados grasos como salmón, sardinas, caballa o trucha al menos dos veces por semana, priorizar fibras fermentables presentes en frutas, verduras, cereales y legumbres, y combinarlos en una misma comida para potenciar su efecto sinérgico. Además, destaca la importancia de optar por alimentos integrales en lugar de suplementos.








