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Los tres que echaron a Pedro al pozo… Mojiganguiando el sábado

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Los tres que echaron a Pedro al pozo.
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Mojiganguiando el sábado

Alejandro Espinal

Por Alejandro Espinal F.

Mucha gente se pregunta:

¿a cuál Pedro fue que echaron?,
¿a cuál pozo?,
¿y quiénes lo hicieron?

La expresión, sin embargo, es más sencilla de lo que parece. Viene del folclore dominicano y se utiliza para referirse a un trío de personas que siempre anda junto: amigos, hermanos, compañeros de trabajo o integrantes de cualquier actividad social, política, religiosa o deportiva.

La voz popular del pueblo llano le añade el toque de jocosidad, a veces picaresco, otras veces cultural, precisamente por lo folclórica que resulta. Lógicamente, cuando tres personas se confabulan para cualquier cosa, sea un acto delincuencial, festivo o simplemente una travesura, no tarda en escucharse la conocida expresión:

“Ahí van los tres que echaron a Pedro en el pozo.”
Conviene recordar que esta frase no salió de la nada. Fue César Nicolás Penson, en su obra Cosas añejas, quien le dio forma literaria al relato. En el texto original, curiosamente, el personaje se llamaba Pablo, pero el pueblo, que no pide permiso para apropiarse de lo suyo, terminó rebautizándolo como Pedro, un nombre más cercano, más vernáculo, más del habla cotidiana dominicana.
El cuento narra cómo tres hombres, movidos por la envidia y la codicia, deciden deshacerse de un joven afortunado en el juego arrojándolo a un pozo. Pero Penson va más lejos: con fina intención crítica introduce la figura del cuarto, el que presencia el hecho y no hace nada para impedirlo. De ahí la enseñanza incómoda: no solo son culpables los que empujan, sino también quienes miran hacia otro lado.
Con el paso del tiempo, la frase dejó de ser solo un crimen literario para convertirse en metáfora social y política. Hoy se usa para señalar acuerdos turbios, complicidades evidentes o grupos que se ponen de acuerdo para “hundir” a otro, o incluso al mismo pueblo.

Algunas palabras muy usadas en películas americanas dobladas al español

“¡Muévete, payaso!”

Cuando alguien obstruye el tránsito.

“¿Hay alguien en casa?”

Cuando buscan a una persona y la casa está oscura.

“¡Lotería!”

Cuando los investigadores encuentran algo comprometedor, o cuando los ladrones dan con el dinero buscado.

“Pudrete.”

Cuando alguien traiciona o recibe una golpiza.
“¡Vete al infierno!”

En circunstancias muy parecidas a la anterior.
La frase del “para siempre” de Neruda

“Es tan corto el amor y tan largo el olvido.”

Cuentecito:

Un tipo está con su compañera en la habitación, tratando de armar una escena romántica. Muy enamorado le dice:

—Amor, a partir de este momento, tu seno izquierdo se va a llamar George Bush y el derecho Bill Clinton.

Ella, sonriente, responde:

—Como tú quieras, papi.

El hombre arranca entusiasmado:

—Un besito para Bush…
—Un besito para Clinton…

Y así repite la escena por más de treinta minutos.

La mujer, ya emocionada, le pregunta:

—Oye… ¿y no hay nada para Fidel Castro?