
Buenos días. En el contexto de la presencia masiva de haitianos tiene lugar un peligroso componente que atenta contra la sobrevivencia futura de República Dominicana como estado soberano e independiente. Nos referimos al hecho de que en las últimas décadas, han descendido drásticamente los partos de mujeres dominicanas, mientras las haitianas cada vez paren más y un alto porcentaje de los nacidos se queda en suelo dominicano. Un estudio del investigador Luis Humberto Vargas, que difundiera la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, revela que el número de hijos de las dominicanas pasó de 7, 5 en el año 1950, a solo 2.21 en 2024. Por igual, destaca que, entre 2015 y 2024, los nacimientos de madres haitianas aumentaron de 14,887 a 32,967. En otras palabras, mientras las dominicanas apenas paren en la actualidad entre 2 y 3 hijos, las haitianas alumbran aquí entre 7 y 8 muchachos. Y no solo alarma la poca importancia oficial y la falta de conciencia nacional respecto al problema, sino que, según las propias estadísticas oficiales, el 67% de hijos de haitianas son registrados en el llamado libro de extranjería, en vez de disponer que sean declarados en los consulados y/o en la Embajada de Haití, con el irresponsable agravante de que se les otorga un acta de nacimiento que, a futuro, será motivo de serios cuestionamientos y conflictos. De manera que lo que ahora vemos en las escuelas, donde entre el 35 y 40 por ciento de los alumnos son de origen haitiano, más tarde lo veremos en el control que tendrán los hatianos sobre nuestro país. Es imperdonable que desde dentro se favorezca la suplantación del terruño patrio, de nuestra nacionalidad e identidad, mientras se prefiere suplantar nuestra bandera, escudo e himno nacional. Si no se encara desde ahora lo que esa realidad proyecta, más tarde los haitianos en República Dominacana serán más y esa ventaja les permitirá decidir nuestro destino…








