
Buenos días. Es frecuente en estas tierras de Dios que funcionarios públicos, de ayer y hoy, siembren soluciones y construyan obras en las hojas de periódicos y en las pantallas de plataformas electrónicas. Es una práctica recurrente que cuando se compara con los resultados, con los hechos, entonces quedan en evidencia trampas y tramas. Una gran mayoría de las promesas, anuncios, no rebasan las condiciones de decires para la prensa, de allantes, de poses, de recursos de manipulación política con el objetivo de hacer creer que se trabaja. Sin dudas, uno de los pilares más destacados en esa materia es el famoso Instrant. Aunque es fácil demostrar lo afirmado, solo que requeriría de mucho tiempo, es suficiente por ahora quedarse con el ruidoso anuncio que hiciera en marzo 2024 respecto a que “regularía” a los deliverys. ¡Año y medio después desapareció como arte de magia! Naturalmente, el disparate cobró vida en el contexto de las reiteradas quejas y preocupaciones ciudadanas, en el sentido de que entre esos había atracadores, ladrones y acarreadores de drogas. Pero solo fue un recurso para crear falsas expectativas y no pudo ser más, por la sencilla razón de que el Intrant no ha logrado solucionar que el 72% de los accidentados que aloja elDarío Contreras, vienen precisamente de los motoristas. Como tampoco logra controlar a los camioneros, pataneros y taxistas que andan con la jonda del diablo por las calles del país. ¡Y no se trata de inventos o interés de perjudicar a nadie! Se ha fracasado en cuanto a controlar el uso de motocicletas en los asaltos, asesinatos, acarreos y distribución de drogas, entre otras malas yerbas. De manera que haberse creído que someterían en cintura a los deliverys al margen de un plan integral que toque a cada elemento actuante en el desorden descomunal que tiene el pais en materia vial, de transito y transporte, es como besar a Chita bajo la ilusión de que se acaricia a Jennifer López…








