La corrupción selectiva como lucha o entretenimiento popular

0

Henry Polanco

Desde niño hemos escuchado siempre los abanderados en la luchas contra los corruptos que han deshonrado su legado y honor al pasó de manejar el control del Estado.

Sin embrago, pese a que nuestra legislación, establece: que los delitos y crímenes de la Corrupción administrativa no prescriben, por tanto todos los patrimonios que sé han cebado y engrosado con partidas ilegítima del erario público, debería ser investigado por el famoso organismo anti Corrupción, lo cual no sucede, ni ha sucedido, en nuestra histórica lucha contra los delitos cometidos anteriormente, lo que hoy han lavado fortunas y la exhiben con legitimación, de emprendedores del Estado democrático y social de derecho, son paladines en la lucha contra la Corrupción, valla jerga.

En República Dominicana no es nuevo, hemos tenido el juicio del siglo, contra el expresidente Salvador Jorge Blanco, juicio que se transmitió por la televisión de entonces y copaba todos los medios que mantenían informados,

Luego vinieron casos menores, pero con igual parafernalia, politiquerías de por medio, casos como: plan Renove, y Banninter, entre otros.
Eran considerados como la gran lucha contra la Corrupción, y de manera mediática nos mantenían muy entretenido antes los fallos y los que sería la recuperación de los recursos y patrimonio del Estado democrático y social de Derechos.

Pero si algo ha caracterizado está hazaña son los valores que nuestro sistema político social ha desarrollado como valores en toda nuestra historia, sin que haya una verdadera lucha contra la real Corrupción y los verdaderos propiciadores de ella, sino, que se manifiestan los mismos elementos de selectividad, con egoísmo a ultranza, y mezquindad del poder de turnos.

La corrupción, el robo, la mentira, la traición, la ilegalidad y todos los antivalores clasificados como tales a través de la historia son la esencia del sistema capitalista y por ende de nuestro sistema político actual.

Con tal de que el individuo tenga la posibilidad de enriquecerse todo se vale, con tal de vanagloriarse, tras vestidores y decir que tenemos justicia independientes

En sus inicios aún existía algo de decencia, por ello existió una materia denominada, la ética, es decir, amasar grandes fortunas pero evitando traspasar las barreras legales, incluyendo los credos religiosos, y las organizaciones internacionales que son unos paladines en la luchas contra Corrupción, sin beneficios de pueblo o trabajadores, que reclaman AFP.

Al mismo tiempo que se ha ido concentrando la riqueza material del planeta en unos pocos grupos y personas se han abandonado esas prácticas altruistas y tirado a la basura esos principios morales positivos, sustituyéndola por prácticas deshonestas, antihumana, por la bajeza de la conciencia que justifique cualquier acto inmundo de la vida cotidiana.

En el reino de la competitividad no existen barreras que la regulen: si hay que mentir, mienta, si hay que engañar, engañe; si hay que robar, robe; si hay que amenazar, amenace y si hay que sacar a alguien del camino, mátenlo para que no estorbe.

Todo está permitido con tal de no dejarse coger, manteniendo los escondites para no permitir que los sapos, los lambones encargados de perseguir a los Corruptos selectivos, no logren descubrirlo.

Y como el derecho a la propiedad privada no tiene topes, y el mundo es de los vivos, aproveche y haga crecer su patrimonio, y mientras se hace pan y circo los demás se arregla en el camino.

Y eliminemos también a quienes pregonan ideas contrarias a las nuestras, a esos que difunden cuentos como la necesidad de igualdad social, de justicia, de democracia real participativa, de acabar con la corrupción generalizada desde sus orígenes, quienes han sido productos de la Corrupción no debieran ser los héroes de persecución de la misma, ya que ellos genera el nuevo pacto para los Corruptos selectivos.

A propósito de democracia recuerde que ésta se compra y su ejercicio depende del tamaño de su riqueza, a mayor riqueza más democracia; con dinero se compra la voluntad de mucha gente, hay una cultura del liderazgo clientelar y de los adulones pagó por servilismo farandulero de Medio de Comunicación, todo es poder.

La clave de todo está en tener el poder y conservarlo a como dé lugar, mediante los medios que sean posibles, incluyendo la dictadura sangrienta, una Constitución y unas leyes que nos favorezcan y le quiten posibilidades a nuestros enemigos, comprando las conciencias de aquellos más débiles y más necesitados, sobre todo las de quienes también tienen poder, legisladores, representantes, jueces, magistrados y unos muy importantes, los encargados de los organismos de control.

Si la clase gobernante, apoderada del Estado, brinda estos ejemplos de vida, con qué autoridad moral puede exigirles a los sectores populares empobrecidos, excluidos, hambrientos, ignorantes, que se comporten decentemente, aplicando los auténticos valores tradicionales: honradez, verdad, paz, legalidad, convivencia, tolerancia,

Los titiriteros son muchos, y por ende hay maniqueísmo en la famosa lucha contra la Corrupción, política, social, que caracteriza nuestro sistema político democrático, mediante los faranduleros de turnos que siempre están prestó para pregonar la fiestas, y decir quién viva,

Gloria al César gritan siempre la plebe en el Coliseo.

 

Entérate
Share.

About Author

Leave A Reply