El PLD y la historia de la corrupción en República Dominicana

0

Por Arcadio Vargas Everts  (KAYAYO)

Arcadio Vargas Evertz

(Parte 1)

(Esta serie de artículos fue redactada en marzo del año 2017, los mismos contienen informaciones publicadas en el libro “La mentira de la prensa” escrito por un servidor y el colega Perfecto Martínez).

A la hora de redactar este artículo, un nuevo escándalo de corrupción asoma por la puerta de la Lotería Nacional, donde se registra, supuestamente, un mal manejo en las transacciones para el pago de los premios menores, que consiste en cobrar más de una vez los billetes y quinielas premiados con montos pequeños, cuya duplicación pasa desapercibida, pero al acumularse, enriquece a los responsables de esa institución social.

El 173 aniversario de la Independencia Nacional encuentra al país gobernado por la última creación política del más honesto de todos los políticos nacidos en el siglo XX: el profesor Juan Bosch. Se trata del Partido de la Liberación Dominicana -PLD- fundado para heredar la línea libertaria de los trinitarios, organizados por Juan Pablo Duarte, con la compañía de Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella y Castillo.

Profesor Juan Bosch

Pero la fecha también nos encuentra inmerso en una cadena de escándalos de corrupción que envuelve a la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE), el Ministerio de Educación, la Corporación de Empresas Estatales (CORDE), El Consejo Estatal del Azúcar (CEA), el INDRHI, el BANDEX (antiguo Banco Nacional de la Vivienda), la CASD, AAA dominicana, Odebrecht y los aviones Súper Tucanos.

Pero esa ha sido la misma historia de siempre, un círculo vicioso que gira sobre sí mismo, la pequeña burguesía bebiendo angustia para ascender social y económicamente por lo escalones del poder a través del despojo, saqueando inmisericorde los bienes del Estado dominicano para reproducirse como clase media, por medio de la acumulación originaria de capital: la corrupción.

Todo comenzó con el general Pedro Santana, quien personificó al Estado que tanto sacrificio le costó a Duarte y a sus trinitarios, gobernando sin el pueblo, desde la hamaca de su rancho hatero; mientras que su sucesor, el rojo Buenaventura Báez, se llevó para su casa hasta los utensilios del palacio presidencial y le señaló el camino a la ascendente clase media para la aventura del poder por medio del despojo.

Pero fue el general Ulises Heureaux -Lilís- quien impartió cátedra en cómo saquear al Estado, anulando la línea divisoria que separa el erario de su fortuna personal. El más íntimo de sus hombres, el general Miguel A. Pichardo (Guelito), era quien cargaba la nómina pública en sus burros, también el dinero de sus amantes de turno y el pago para J. B  Vicini -Págale al viejo Vicini, y no lo pongas a firmar ningún papel, que cuando él me prestó no me puso a firmar nada- solía decirle Lilís al general.

Fue Lilís quien descubrió la manera del saqueo interminable del Estado introduciendo un nuevo elemento para alimentar su fortuna: los préstamos internacionales. Así está registrado en un editorial escrito por Eugenio Deschamps en su periódico La
República quien en marzo de 1884 bajo el título Empréstitos editorializó: “…porque en los últimos tiempos se han visto personas de escasa fortuna o ninguna fortuna personal, ascender los escalones del palacio y adquirir suntuosas mansiones y lujosos coches sin explicar su procedencia…”

Desde entonces, endeudamiento y nuevos ricos caminan agarrados de mano, con la sola excepción del generalísimo Rafael Leónidas Trujillo Molina, quien sustituyó al Estado para darle otra dimensión al saqueo de los bienes públicos y privados, convirtiendo a la República Dominicana en una finca personal.

Rafael L. Trujillo

Con esta política de endeudamiento externo, Ulises Heureaux mantuvo su maquinaria política por medio del clientelismo, enriqueciéndose cada más, manejando préstamos públicos como si fueran personales; seguía endeudándose y haciéndolo de manera secreta con la Santo Domingo Improvement Co., con productores azucareros y comerciantes locales, hasta el punto de llevar al país a la bancarrota, situación que lo condujo a imprimir el equivalente de cinco millones de dólares sin respaldo en 1897 (las papeletas de Lilís).

La quiebra de muchos comerciantes locales no se hizo esperar; el descontento de los comerciantes y tabaqueros del Cibao provocó su ajusticiamiento en la ciudad de Moca en julio de 1899. La deuda nacional había alcanzado la suma de 35 millones de dólares, lo que en ese entonces era quince veces mayor al presupuesto nacional; la economía terminó controlada por los Estados Unidos, debido a que la situación de calamidad económica hizo que el nuevo gobierno se declarara en bancarrota, provocando inestabilidad política y la posterior intervención militar de Estados Unidos en 1916.

Pero volvamos con Lilís, porque también él encarna la degeneración de un proyecto político tan noble como el de la Restauración, encabezada por el general Gregorio Luperón y la descomposición de todo el pensamiento liberal estructurado en el Partido Azul, la primera herencia del movimiento trinitario de Duarte, que había mantenido su pureza enfrentando a los corruptos y gobernantes del Partido Rojo, de Báez.

Igual a lo que sucede en la actualidad, la ambición de Heureaux lo llevó a pactar con los rojos, con quienes se repartió el pastel del Estado, desenfocando la naturaleza del proyecto político de Gregorio Luperón y más allá de los trinitarios, para desde entonces confundir el canto del ruiseñor con el del grillo (parafraseando al Dr. Campillo Pérez), donde se entremezcla la línea que separa a liberales y conservadores.

Solamente dos hombres de corte liberal llegaron al Palacio Nacional con una propuesta rectilínea de honestidad, dispuestos a mantener su honradez por encima del muladar ambicioso de la corrupción. Uno lo hizo en el siglo XIX, específicamente en 1876 como la primera experiencia del Partido Azul y otro lo hizo en el siglo XX, en 1962, la primera experiencia del PRD; por nefasta coincidencia, ambos apenas duraron 7 meses gobernando, derrotados por los intereses más oscuros. Se trata de Ulises Francisco Espaillat y del profesor Juan Bosch.

Continuará…

 

Entérate
Share.

About Author

Leave A Reply