Luce incierta oferta de agua potable en Santiago para el año 2025

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Derrochando agua

El abastecimiento de agua potable se perfila incierto en un escenario de crecimiento poblacional de Santiago de los Caballeros, proyectado al año 2025, en lo que incidirán factores como la insuficiencia de la oferta, los bajos niveles de cobranza y, más que todo, el uso irracional y abusivo del preciado líquido.

Otros factores de impacto tienen que ver con la pronosticada disminución de las aguas que aporta el río Yaque del Norte, las dificultades operativas del agotado sistema de acueductos, efectos del cambio climático y una considerable presión en la demanda. 

Pero analistas y expertos identifican como indicadores de mayor riesgo, en el escenario planteado, la ausencia de una cultura de ahorro y la escaza disposición ciudadana de pagar el costo que implica producir y servir el agua potable.

 

La institución encargada del servicio en Santiago de los Caballeros, la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN), ha reiterado que la vida útil del Acueducto Cibao Central venció hace cuatro años, que opera con un déficit del 30 por ciento y que fue construido para una población de 400 mil habitantes, que en la actualidad supera el millón de personas.

Para encarar la situación, que en tiempos de sequía se torna dramática como ocurriera en los meses julio, agosto y septiembre de este año, cuando se registró un déficit de 25 millones de galones diarios, la institución invierte más de cuatro mil millones de pesos para restaurar el viejo sistema y, en el caso del sector Cienfuegos, construye un nuevo acueducto.

El director de CORAASAN, ingeniero Silvio Durán, precisa que la inversión procura garantizar el servicio, pero se queja de que mientras el usuario es puntual en el pago de electricidad, celulares, teléfonos residenciales y otros, se muestra renuente a pagar el agua que recibe y consume en sus hogares.

  Santiago de los Caballeros registra una demanda actual de 154 millones de galones por día y, según los pronósticos, se proyecta un incremento entre un 25 y 30 por ciento para el año 2025.

El escenario plantea desafíos que las autoridades no solo deben prevenir, sino que tienen que combinar con soluciones puntuales a ser tomadas en el presente. El bajo retorno de la inversión y los escasos controles del desperdicio, están entre los más críticos.

La cobranza, por ejemplo, apenas llega al 30 por ciento debido a que el segmento facturado está por debajo del universo servido. Igual comportamiento se verifica entre la cobertura de consumidores y la cantidad de medidores instalados.

 Para echar una mirada diagnóstico al escenario 2025, a partir del cuadro de déficit actual y los problemas que ya identificamos, el centinela digital se apoyó en dos informes que proporciona el portal “Datos Abiertos”, que patrocina el gobierno del presidente Danilo Medina, y que tienen que ver, el primero, con la cantidad de agua cruda que recibe CORAASAN y el volumen que sirve ya potabilizada a la población

El segundo informe recoge estadísticas acerca del volumen de servicio que se ofrece, la cantidad de usuarios que se factura y el alcance cubierto por los medidores del consumo en los hogares, establecimientos comerciales y demás.

La facturación y los medidores son bajos
Entre enero y octubre del año en curso, CORAASAN captó un total de 122. 78 millones de metros cúbicos de agua cruda, registrándose su captación más baja en enero con 4.05 millones y la más alta en octubre con 14.11 millones de metros cúbicos.

Del total de agua cruda recibida, la institución potabilizó y distribuyó a la ciudadanía, en igual período, unos 117. 16 millones de metros cúbicos. La producción mínima fue en el mes de mayo con 12.38 metros cúbicos y la más alta en octubre con12. 70.

El comportamiento de los dos indicadores deja al descubierto la estrecha distancia entre el volumen de agua cruda recibida y la cantidad potabilizada para consumo de la población. El escenario plantea interrogantes y preocupaciones de interés, respecto a lo que pudiera ocurrir entre la oferta y demanda del líquido para el 2025, proyectando que no se produzcan cambios estructurales en la capacidad de captación, almacenamiento, potabilización y distribución del agua.

El panorama pudiera tornarse peor si a la falta de esos cambios estructurales se adicionan otros indicadores que, por su comportamiento actual, harían dramática la oferta de agua potable para un Santiago, municipio y provincia, que sufrirá el peso del aumento poblacional para el 2025.

Indicadores que preocupan
El análisis del segundo informe de CORAASAN que recoge el portal Datos Abiertos del gobierno, permite apreciar que la proporción entre los puntos de servicios y la cantidad que de estos actualmente factura la institución, es dispareja. Igual resulta entre los puntos de servicios y la cantidad que tienen medidores instalados.

Para precisar lo que ocurre en el primer escenario entre los puntos de servicios y los que son facturados, se seleccionaron cuatro zonas geográficas de interés: La parte alta de Santiago, el municipio de Tamboril y los sectores Cienfuegos y Bella Vista.

Del informe que recoge datos comerciales de Coraasan durante el año 2018, contabilizamos que en Tamboril existen 19 mil 044 puntos de servicios y que de estos 10 mil 706 son facturados, lo que representa el 56.2 por ciento. Como se puede apreciar, a casi el 42 por ciento de los que reciben agua potable en sus hogares y negocios, no se les factura el servicio actualmente.

La desproporción es más notable entre los clientes facturados y los que son medidos. El análisis realizado nos permitió establecer que, de los 19 mil 044 puntos de servicios existentes, apenas 6,088 tienen medidores del consumo para el 32 por ciento del universo.

En lo que respecta a Cienfuegos, uno de los sectores de mayor densidad poblacional de Santiago de los Caballeros, se pudo contabilizar la existencia de 34 mil 629 puntos de servicios, pero el monto de los que son facturados abarca solo a 17 mil 849, para el 51.5 por ciento. Los clientes que tienen medidores apenas alcanzan los 7 mil 891, cifra que representa solo el 22.7 por ciento del servicio que se ofrece.

La muestra que tiene que ver con la parte alta de la ciudad presenta un comportamiento que no se distancia mucho de lo que pudimos extraer en los casos de Tamboril y Cienfuegos. Se contabilizó la existencia de 49 mil 771 puntos de servicios de los que 28 mil 871 son actualmente facturados, esto representa el 58 por ciento de lo servido. Los clientes medidos son 22 mil 286, el 44.7 por ciento del total servido.

En el último de los casos analizados, el sector de Bella Vista, se contabilizaron unos 30 mil 088 puestos de servicios. De estos identificamos 13 mil 588 que son facturados, el 45.1 por ciento, y solo 6 mil 928 que en la actualidad cuentan con medidores del consumo, el 23 por ciento del total.

El total de puntos de servicio de agua potable, en los cuatro espacios de territorio analizados, alcanzó los 133 mil 534 y de estos los facturados totalizan unos 71 mil 014. La cantidad de usuarios que en la actualidad cuentan con medidores en sus casas o negocios, alcanzó los 43 mil 193. 

El cuadro es más que preocupante porque de los 133 mil 534 puntos analizados, solo un 53.2 por ciento es facturado, mientras a los que se les mide el consumo apenas representan el 32 por ciento.

  

Los preocupantes hallazgos confirman que, entre los principales factores que hacen incierto el abastecimiento de agua potable para una población que habrá crecido en el 2025, destacan el uso irracional y abusivo del preciado líquido, así como los bajos niveles de cobranza.

La baja facturación representa uno de los principales escollos en tanto Coraasan, además de que no recibe ni la mitad de lo que invierte para producir agua potable, no cuenta de forma asegura con la participación de los consumidores en el financiamiento de las soluciones.

El otro factor, más preocupante que el expuesto, es el de los medidores instalados. La medición representa uno de los controles idóneos para combatir el uso irracional del agua, partiendo de que a mayor uso más alto será el costo a pagar.

Ante el escenario planteado, de la mano con el Banco Interamericano de Desarrollo, CORAASAN concluyó en diciembre 2016 el “Plan de Desarrollo Estratégico de los Sistemas de Agua Potable de Santiago (PDESAPS)”, que marca la hoja de ruta o guía para las inversiones estratégicas de la empresa y que tiene como horizonte el año 2035.

En este se definen los proyectos necesarios para recuperar la infraestructura existente, las redes, tanques y los reforzamientos necesarios en procura de satisfacer la demanda en todo el territorio bajo su influencia. Pero será en otra entrega especial que abordaremos los detalles del plan.

Y como nos comentaba un ingeniero amigo, la mejor presa que podemos construir es la natural y para construirla, solo nos basta con crear consciencia ciudadana y bajar el consumo irracional del agua

 

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